domingo, 29 de agosto de 2010

Preguntas para Ramírez y Villanueva

Horacio Medina
El Venezolano / ND

Preguntas para Ramírez y Villanueva

Agosto 21, 2010

Esta semana, tal como lo hemos venido haciendo, queremos abordar un par de aspectos que nos obligan a poner en alerta y en evidencia, a todos los relacionados con los fondos de jubilación, la caja de ahorros y las previsiones contables para el pago de las prestaciones sociales.

¿Se volaron los Fondos de los trabajadores?

Desde el interior de la empresa, nos informan que los activos y recursos del Fondo de Jubilación sencillamente han desaparecido. Particularmente aquellos recursos contabilizados como divisas fueron utilizados para contribuir a paliar la emergencia ante la ausencia de divisas que “PDVSA” debería haber estado aportado.

Obviamente que Jesús Villanueva, como Auditor General tiene entre sus manos informes de auditoría que bien, desvirtuarían esta versión o comprobarían los manejos dolosos de los encargados de administrar el Fondo constituido con dinero de los trabajadores jubilados. Lamentablemente, Villanueva, traicionando su compromiso profesional y ético como Auditor, se ha dedicado a ocultar las realidades e irregularidades en función de sus intereses personales.

Con relación al Instituto Fondo de Ahorro (PDVSA IFA), la información que recibimos es la misma, los funcionarios de la empresa, bajo el mando de Rafael Ramírez han saqueado el Fondo de Ahorros sin que haya mediado control interno alguno, sin que haya procedido la Contraloría Interna. De ser así, es obvio que tampoco el señor Villanueva se ha ocupado de pedir cuentas y exigir explicaciones.

Estaremos atentos y prestos a confirmar o desmentir la veracidad de estas informaciones, entre tanto emplazamos al Auditor Villanueva a cumplir con su función y presentar un informe detallado del manejo de los recursos de estos Fondos.

¿Dónde está la previsión contable de las prestaciones no pagadas?

De seguro que a muchos esta pregunta los sorprenderá. Algunos se sorprenderán porque la desesperanza aprendida y la resignación ante lo robado, le hace obvia la respuesta: “no importa, nunca pagaran”. Otros, mostraran sorpresa pensando en nuestra ingenuidad, porque imbuidos en su prepotencia y su idiotez funcional creen que el poder será eterno y nunca serán obligados a pagar. Se perciben omnipotentes sin percibir como se derrumba su poder, por la ineficiencia y la inviabilidad de un proyecto contrapuesto a la esencia del ser humano.

Sin embargo, quienes estamos persuadidos de nuestra fuerza, convencidos que el Valor de la Razón terminará por imponerse, queremos tener una respuesta a esta interrogante, máxime cuando continuamos sin decisión judicial definitiva. El monto de la previsión rebasa con holgura los 30 mil millones de dólares. Una cantidad que haría tambalear a cualquier empresa. No estamos locos ni desvariando, estamos conscientes de lo que escribimos y lo que avizoramos y absolutamente convencidos de poder demostrar el exabrupto jurídico, social y empresarial cometido primordialmente por Hugo Chávez Frías, Alí Rodríguez Araque, Rafael Ramírez y María Cristina Iglesias, en contra de 23 mil trabajadores de PDVSA, “la vieja”, despedidos injusta e ilegalmente.

El PARO CIVICO NACIONAL, se inició el 02 de diciembre. Al día siguiente y, luego de múltiples agresiones e irregularidades, en horas de la noche, el Presidente de PDVSA, Alí Rodríguez Araque convoca, a través de la señal de Venezolana de Televisión a organizaciones paramilitares, a hacerse presente en las instalaciones de la empresa para garantizar su protección.

Como consecuencia, contingentes civiles de hombres armados tomaron los edificios de PDVSA La Campiña, La Salina en la Costa Oriental del Lago y paulatinamente, todas las instalaciones operacionales. Resulta indudable e irrefutable que a partir de ese momento, el acceso a PDVSA quedó bajo el control de Alí Rodríguez Araque y sus grupos anárquicos armados y ajenos a la institución. Además, estos grupos civiles armados impedían el acceso a los trabajadores y mantenían hombres armados dentro de las áreas operacionales.

El día miércoles 04 de diciembre le pedí en comunicación directa con Alí Rodríguez Araque, una reunión de emergencia. Nuestro objetivo era rechazar la presencia del personal civil armado dentro de las instalaciones que impedían la operación del Plan de Contingencia Institucional; reclamar la actitud de violencia de estos grupos civiles armados en los portones e instalaciones de la empresa, impidiendo el acceso del personal a sus puestos de trabajo. Manifestarle nuestra preocupación por que su Plan de Contingencia Paralelo podría ocasionar accidentes y daños irreversibles con posibles riesgos de pérdidas de vida.

Finalmente, puntualizarle que todas estas irregularidades resultaban un impedimento para una posible normalización de las actividades ante el cese del Paro Cívico Nacional. Lamentablemente este “señor” nunca tuvo la intención de resolver la crisis, por lo contrario, su interés era profundizarla para provocar una paralización total de la Industria.

Todo esto lo podemos demostrar inequívocamente, encontraremos la justica que tanto hemos buscado y veremos como la pregunta que luce ingenua e irrelevante, al día de hoy, se tornará en un drama de incalculables proporciones y de altísimo impacto. ¿Qué piensa el Auditor General Jesús Villanueva? ¿Qué piensan sus colaboradores? ¿Qué piensa la Consultoría Jurídica?

viernes, 27 de agosto de 2010

La muerte lenta del castrismo

La muerte lenta del castrismo

La muerte lenta del castrismo


Por: Fernando Mires - NOTA DEL AUTOR: Este artículo ha sido escrito como prólogo al libro “Castrismo y Socialismo”- “Crítica a los fundamentos del socialismo siglo XXl” escrito por Jaime Benson, Profesor Catedrático en el Departamento de Economía en el recinto de Río Piedras, Universidad de Puerto Rico. Como si fueran tocados por una vara mágica para que aparezcan justo en el momento preciso, hay libros que traen consigo el extraño signo de la oportunidad. Es el caso de éste libro y cuyo subtítulo es “Los fundamentos del socialismo del siglo XXl”. De acuerdo al autor, el llamado socialismo del siglo XXl no significa ningún aporte teórico; no trae consigo nada nuevo; no es más que la prolongación del castrismo del siglo XX hacia el siglo XXl. De ahí que no deja de ser muy interesante mencionar que el libro al que hago referencia y que me honro en prologar ha sido terminado justo cuando está finalizando una historia que atravesó y marcó todo el universo latinoamericano: la tortuosa historia de la revolución cubana.
1.
Miremos hacia la Cuba de hoy: un Fidel canceroso y senil. Un Raúl que se sujeta en las sotanas de curas católicos para no caer definitivamente en el abismo. Una Habana maloliente, destartalada y maltratada, pero sobre todo, emputecida y violada. Cientos de presos salidos de cárceles infernales, negociados a cambio de un puñado de dólares que permitan respirar algunos minutos más a los esbirros del régimen. Prisioneros en mortales huelgas de hambre. Mártires de la democracia. Blogueros valientes, inclaudicables. Mujeres vestidas de blanco. En fin, todo eso, y muchos más, son los símbolos precisos de la lenta muerte de un sistema social injusto, de una dictadura implacable, de un error histórico cuyas magnitudes son muy superiores al tamaño de la hermosa Isla.
La dictadura de los Castro agoniza, y el problema para Raúl y sus secuaces es como saltar hacia el otro lado del abismo, o lo que es parecido: como realizar una transición económica desde el comunismo salvaje hacia el capitalismo social de mercado, salto mortal que llevará más temprano que tarde a otro salto aún más mortal: el salto que va desde una sangrienta dictadura militar hacia una democracia moderna.
Ambos saltos son muy superiores a las fuerzas de Raúl y los generales que lo siguen. De ahí que en estos momentos de triste agonía, Raúl y los suyos contemplan el otro lado del abismo, hacen como que van a saltar y luego dan un paso atrás, aterrados. Quizás Chávez, el adalid del socialismo del siglo XXl -remedo venezolano de ese remedo cubano que no era más que un remedo soviético- pueda mantenerlos intubados un tiempo más. Quizás para Raúl y los suyos el problema no es sobrevivir sino simplemente retardar el momento de la muerte final.
Cuba no muere, pero en Cuba más de algo está muriendo. Y, por lo mismo, naciendo. Tal vez algún día Pablo Milanés hará un canto a lo que está naciendo. Pero por el momento nadie sabe lo que es. En cualquier caso, después de haber leído el magnífico libro escrito por Jaime Benson tengo la impresión de que ese “algo” que muere (y que nace) es más que el fin de uno de los últimos regímenes exponentes del “socialismo real”.
2.
Por supuesto, en Cuba muere uno de los últimos exponentes del socialismo real. Y lo peor, muere antes de haber nacido, y si seguimos con atención los capítulos “económicos” (sobre todo los dos primeros del texto) del libro de Jaime Benson, tendríamos que decir que, además, muere antes aún de haber sido concebido. En ese punto el destino de Cuba no se diferencia demasiado del que corrieron los regímenes satélites de la URSS después de la caída del imperio soviético. Todos perecieron en medio de un socialismo imaginado por las correspondientes dictaduras como fase inferior del comunismo, periodo de supuesta transición hacia la sociedad perfecta, fase que constituye uno de los objetos preferidos del análisis de Benson.
No está de más recordar que todas esas economías del pasado reciente llamadas socialistas obedecían las líneas de un plan llamado de transición; por lo general, de una doble transición, a saber: la transición del capitalismo al socialismo y la transición del socialismo al comunismo. Parodiando a Trotsky quien postuló la tesis de la revolución permanente, podríamos decir que las dictaduras comunistas se orientaron de acuerdo a la tesis estalinista de la “transición permanente”.
El mismo término “socialismo real” quería significar que ese socialismo que imperaba en esas naciones era el “hasta ahora” posible, parte de una transición que alguna vez iba a terminar en el socialismo sin transición: el comunismo total, el fin de la historia, el más allá de todo más acá.
La ideología del socialismo como transición permanente cumplía, a su vez, el objetivo de justificar a las más diferentes perversiones políticas de nuestro tiempo.
De todas esas perversiones quizás la más perversa era y es la perversión dictatorial pues hasta ahora nadie ha sabido de un proceso de construcción del socialismo que haya sido realizado en términos democráticos.
La dictadura socialista -y ese es el punto que diferencia a las ideologías comunistas de las ideologías socialistas democráticas- no significa sólo una ruptura con la democracia sino que es, o nos ha sido vendida, como “una necesidad histórica” ; una etapa que hay quemar para acceder a la siguiente. Una necesidad, es decir, un medio del que se sirve la historia en ese camino que culminará, de acuerdo a la ideología marxista, en la realización del comunismo: “fase superior del socialismo”
Efectivamente, el marxismo es la única ideología de nuestro tiempo que justifica e incluso exalta a la dictadura como el mejor sistema de dominación política posible. Esa, y no otra, es la razón por la cual tantos dictadores han sido atraídos por la ideología marxista aún sin haberse dado el trabajo de leer a Marx (como confesó una vez Castro y como confesó recientemente el “neo-marxista” Chávez). Es decir, mientras los dictadores no socialistas, desde Trujillo a Pinochet, los dictadores socialistas no solamente no niegan la existencia de sus dictaduras sino, además, las enaltecen como partes de una fase “científicamente” programada, destinada a realizar la (infinita) transición que se extiende desde el capitalismo al comunismo. En ese punto Karl Marx tiene más de alguna culpabilidad.
En el Manifiesto Comunista, así como en sus breves trabajos destinados a comentar los luctuosos acontecimientos que dieron lugar a la Comuna de París, Marx, llevado por su innegable ímpetu literario, utilizó, y más bien como metáfora, el concepto de dictadura pero no para referirse a un régimen político determinado sino a una estructura socioeconómica dividida en clases sociales: la dictadura de la clase capitalista sobre la clase proletaria. Luego -según Marx- la revolución socialista (o comunista) debería invertir los términos y en lugar de la dictadura de la burguesía, establecer la dictadura de la clase obrera: “la dictadura del proletariado”. El audaz Lenin, a su vez, desvió el sentido literario del concepto de Marx y otorgó al concepto de “dictadura” un significado supuestamente “científico” escribiendo incluso una apología a “la dictadura del proletariado” en ese panfleto que encandiló la mente de Chávez titulado “El Estado y La Revolución”. El mismo Lenin -sin duda uno de los más eximios manipuladores ideológicos de la modernidad- se las arregló después para concebir una “dictadura del proletariado” sin proletariado, esto es, una dictadura del Partido del Proletariado. El “gran aporte” del castrismo al marxismo- leninismo fue, a su vez, concebir una dictadura militar en nombre del partido, en nombre del pueblo, en nombre de todo: “la dictadura del militariado” que eso fueron y son las diversas dictaduras tercermundistas que ha asumido el socialismo como ideología de transición perpetua, siniestra familia a la que pertenecen Gamal Abdel Nasser en Egipto, Muammar al-Gaddafi en Libia, Sadam Husein en Irak, Baschar Assad en Siria, Robert Mugabe en Zimbawe, Fidel Castro en Cuba y tantos otros dictadores “socialistas” de la modernidad tardía.
Los ilustres personajes nombrados tienen, además de la ideología socialista, algo muy en común. Todos han sido dictadores en naciones inmersas en esa creación politológica europea llamada Tercer Mundo.
3.
De acuerdo a las casi siempre arbitrarias denominaciones geopolíticas de la Guerra Fría, el primer mundo estaba formado por las economías capitalistas altamente desarrolladas, el segundo por el mundo comunista y el tercero por todo aquello que sobraba, sobre todo en África y en América Latina. El Tercer Mundo era, en efecto, el mundo destinado a ser repartido entre los otros dos mundos.
En algunas naciones de ese “resto del mundo” que era el tercero, tuvieron lugar revoluciones anticoloniales de liberación nacional que, al recibir apoyo soviético, entraron como clientes a formar parte del imperio dirigido desde Moscú. De ahí que el mundo comunista se dividía en tres esferas: 1. la del núcleo imperial formado por Rusia y las naciones anexadas durante el periodo Lenin- Stalin 2. Las llamadas “democracias populares” en la Europa del Este, y 3. Los “socialismos tercermundistas”.
La Cuba castrista gozaba de un doble status. Por una parte era una “democracia popular” con todos los derechos y deberes que esa denominación implicaba, y por otra, era un “socialismo del Tercer Mundo” al estilo sirio o iraquí. De acuerdo a ese segundo status, Fidel Castro intentó continuamente perfilarse como un líder del Tercer Mundo, primero en contra de la URSS (periodo guevarista) y cuando eso ya no fue posible, al servicio de la URSS. Es en ese marco donde deben entenderse las aparentemente absurdas intervenciones de las tropas cubanas en países africanos, las intervenciones ideológicas en el Chile de la Unidad Popular, y la ocupación de puestos claves (económicos y militares) en la Venezuela de Chávez. El castrismo ha sido y es radicalmente intervencionista.
Ahora bien, después del derrumbe del “segundo mundo”, el comunista, el concepto de Tercer Mundo ha perdido toda relevancia ideológica. Hoy sirve sólo como metáfora para designar a las naciones pobres de la tierra, que son muchas. Sin embargo, después de la caída de la URSS y del fin de las “democracias populares” continuaron existiendo como islotes separados de contextos políticos y territoriales, diversos “socialismos” del Tercer Mundo. El más importante de todos, China, ya no pertenece ni al Tercer Mundo ni mucho menos al socialismo. Por el contrario, es una de las principales potencias capitalistas de la tierra y, como muchos economistas opinan, la verdadera locomotora del mercado mundial. Otras naciones “socio-tercermundistas” como Vietnam, han pasado a formar parte del ágil y agresivo capitalismo sudasiático, incorporando además en sus gobiernos formas avanzadas propias a las democracias occidentales. De ahí que del antiguo socialismo del Tercer Mundo queda muy poco. La nación más relevante, no por su economía sino por sus arsenales atómicos, es Corea del Norte. En el mundo árabe perviven todavía algunos reductos socio-tercermundistas (Libia, Siria, Sudán) pero no son más que despojos de lo que alguna vez fue el ambicioso proyecto “nasserista” destinado a desarrollar un socialismo árabe, militar y laico bajo el amparo del imperio soviético.
Las pocas dictaduras socio-tercermundistas que todavía subsisten son muy similares entre sí. En todas gobierna el Ejército bajo el mando de algún cruel y anciano caudillo. En todas prima el más aterrador atraso económico y cultural, y en todas aumentan las cárceles donde van a parar no sólo quienes piensan distinto al régimen, sino los que simplemente piensan. Se trata, está de más decirlo, de dictaduras agónicas, y tarde o temprano, como ya está ocurriendo en la Cuba castrista, desaparecerán de la faz de la tierra, o como ya ocurre en el caso árabe, serán tragadas por otros proyectos históricos como por ejemplo, el islamista. Mas, como acontece en el caso castrista, la muerte de esas dictaduras socialistas suele ser lenta, muy lenta.
Esas dictaduras –y en este punto tiene razón Jaime Benson- son el verdadero rostro del “socialismo del siglo XXl”. Es que no hay más; definitivamente no hay más.
El proyecto chavista visto desde esa perspectiva no es otra cosa que el último intento castrista para sobrevivir en América Latina. Pero la lenta muerte del castrismo arrastra consigo al chavismo. Sin un proyecto como el castrista, que ya casi no existe, el gobierno militar de Chávez – siempre que la ciudadanía venezolana lo permita- sólo podría sobrevivir bajo la forma de una dictadura militar clásica, una más de las tantas que conoce América Latina. Sin embargo, esa forma de gobierno también se encuentra en extinción. La Cuba castrista, que ya no es parte de un proyecto socialista imperial como ocurrió durante la existencia de la URSS, que ya no es parte tampoco del “socialismo del Tercer Mundo”, ha revelado al fin, en el momento de su lenta muerte, su verdadero rostro: el de una vulgar dictadura latinoamericana, caudillesca, populista y militar.
No Marx ni Lenin, ni siquiera Stalin viven en Castro. Tampoco Martí ni Guiteras. Pero sí Machado y Trujillo, Somoza y Batista, han regresado desde ultratumba para morir nuevamente, cubiertos esta vez bajo ese piadoso manto ideológico que eso, y no más, es la ideología del socialismo del siglo XXl.
Pero tampoco hay ningún motivo para regocijarse. Cuando derrocado Batista los guerrilleros de la Sierra Maestra entraron en la Habana, traían consigo la promesa de un mundo mejor. Fue por eso que no sólo en Cuba sino que en muchas naciones del mundo, recibimos a la joven revolución con los brazos abiertos. Cuando Cuba fue anexada por la URSS a iniciativas del propio Fidel, muchos supimos que ese mundo mejor estaba muy lejos de ser representado por los hermanos Castro. Mantuvimos todavía una que otra esperanza en que, en algún momento -pese al caso Huber Matos, al caso Cienfuegos, o al caso Padilla- “la revolución” regresaría a ese momento democrático y popular que le dio origen. Pero la revolución siguió adelante, hasta que terminó, como todas las revoluciones, devorándose a sí misma.
4.
Mi ruptura personal con la Cuba de los Castro la realicé después del golpe de Estado de Pinochet en Chile. Desde ese momento prometí posicionarme en contra de todo gobierno que mantuviese cárceles repletas de presos políticos, que obligara a miles a abandonar su patria y vivir en el exilio, que en vez de políticos, gobernaran militares. Cuba era una de esas naciones. Decidí entonces romper con la Cuba castrista y comencé a escribir en 1975 un libro que diera testimonio de esa ruptura. El libro fue publicado recién en 1978, en Medellín, Colombia. El título de ese libro es: “La revolución no es una isla”. Algunos de mis amigos habían realizado esa ruptura algo antes que yo. Otros la realizaron después. Otros, mucho después. Algunos no la realizaron jamás. Estos últimos son para mí un enigma.
5.
El libro de Jaime Benson tiene la particularidad de hacer revivir, paso por paso, los diversos momentos y estadios atravesados por la Cuba castrista. Para decirlo en clave semiótica, se trata de un libro de-constructivo. Las discusiones ideológicas en las que participaron teóricos como Mandel y Bettelheim, los objetivos nunca alcanzados, el terror estatal, la utopía de la revolución continental, la locura del Hombre Nuevo, las zafras milagrosas, los interminables discursos de Fidel, la lógica de la lucha armada, en fin, pasaje tras pasaje nos son presentados diversos momentos ya olvidados de un proceso que nunca fue lineal..
De-construcción dificilísima. Jaime Benson ha resistido, por ejemplo, la tentación de analizar todo eso que sucedió desde la perspectiva presente-pasado, que es lo que hacen muchos. Por cierto, como el autor de una novela policial, Benson conoce el final trágico de esa historia, pero la va narrando como si no lo supiera, es decir, desde una rigurosa perspectiva pasado- presente que es y debe ser la del buen historiador. En ese sentido se trata de un libro no ideológico. El autor no quiere fundamentar ninguna gran verdad ni mucho menos una visión del futuro. Benson deja que los hechos hablen por sí solos; y los hechos, hablan. Esa es quizás una de las razones que me impulsa a preguntar nuevamente acerca del enigma ya mencionado.
¿Cómo puede ser posible que todavía existan personas de las cuáles yo pienso que son suficientemente sensibles e inteligentes o por lo menos, normales, y que sin embargo siguen prestando su apoyo a “eso” que hoy es el castrismo? Entre esas personas hay algunas que han sufrido bajo dictaduras militares, que han perdido deudos y amigos, que han vivido el exilio, que han sido incluso torturados y a pesar de todo eso no sienten o no son capaces de expresar un mínimo de solidaridad con las víctimas, las miles de víctimas del militarismo castrista ¿Cómo puede ser posible que existan esos seres que nunca han sido muy fieles en sus vidas privadas pero que con respecto a la Cuba castrista mantienen una fidelidad a toda prueba, dignas del más apasionado de los amores? ¿Cuáles son los mecanismos que llevan a esos individuos a tratar de traidores y renegados a todos aquellos que viendo el rostro horroroso de la realidad se niegan a decir que ese rostro es bello? Creo que ya ha llegado el momento de intentar algunas respuestas. Para comenzar, debo afirmar que no creo en el poder hipnótico-erótico de Fidel Castro. Deben existir otras razones.
Una, la que se me viene primero a la mente, es la razón ideológica. Para explicar mejor dicha suposición es preciso entender que las ideologías no sólo son sistemas de ideas petrificadas, sino, además, verdaderos programas de pensamiento. Hay quienes al adscribir a una ideología introducen en sus mentes un sistema de programación que los obliga a pensar en términos exclusivamente inter-ideológicos, de tal modo que cualquier intento para llevar una discusión más allá del programa ideológico internalizado, está condenado al fracaso. Esas personas pueden estar muy vivas en otras esferas de la vida cotidiana; en la literatura, en el arte, por ejemplo. Pero si tú intentas discutir políticamente con ellas, activas de inmediato la programación ideológica. Esa es la razón que me ha llevado a pensar que las ideologías en muchos casos son patológicas, del mismo modo como muchas patologías son ideológicas.
Ahora, uno de los elementos centrales de la programación ideológica castrista dice más o menos así: independientemente a los errores cometidos en Cuba, hay que tener en cuenta que Cuba es socialista, y por lo tanto, Cuba se encuentra situada en una fase superior al capitalismo.
Está de más decir que dicho recurso ideológico reposa en una creencia basada en una suerte de naturalismo historicista (materialismo histórico de acuerdo al léxico marxista) heredado de la doctrina positivista y que la ideología marxista hizo suya. De acuerdo a dicho naturalismo, muy presente en diversos institutos de sociología latinoamericanos, la historia sigue una línea que la impulsa a avanzar hacia adelante, produciendo formaciones sociales cada vez más evolucionadas. Por lo tanto, que en Cuba se pueden cometer todas las atrocidades imaginables está justificado de antemano pues la naturaleza socialista de Cuba es superior a la de cualquier país capitalista.
Es evidente que para mantener un programa de pensamiento como el descrito, se requiere de una firme creencia en la idea de la progresividad histórica. Sin esa creencia, la ideología, efectivamente, no funciona. No hay, en verdad, ideología sin creencias. Pero las creencias son, a su vez, bases del pensamiento religioso. Esa constatación me lleva, por lo tanto, a un segundo intento de explicación. La formularé como tesis: se trata de la ausencia, o baja presencia de religiosidad que, en América Latina, aunque parezca lo contrario, es evidente. Esa ausencia de verdadera religiosidad (espiritualidad) es la que, a su vez, permite la entrada triunfal de las ideologías. De acuerdo con Hanna Arendt, las ideologías no son religiones, pero pueden substituir perfectamente a las religiones.
Hay que precisar que bajo el término religiosidad no entiendo nada parecido a eclesialidad, ni tampoco a determinadas adscripciones formales o rituales a diversas confesiones y religiones. Religiosidad significa antes que nada establecer una relación de comunicación con una instancia que si bien pertenece a este mundo no sólo es de este mundo, instancia que es antes que nada espiritual, y por lo mismo, adquiere, para los creyentes, la categoría de divina. En cierto modo, y la tesis no es mía sino de Peter Sloterdijk (“Zorn und Zeit”), el ser humano al ser pensante (metafísico) es portador de un potencial trascendente. Sin embargo, y sigo también aquí a Sloterdijk, ese potencial puede ser invertido en un objeto adecuado, que en una religión es Dios, pero también puede, y de hecho es lo que ocurre más frecuentemente, en la divinización de un objeto no religioso que suele ser otra persona, un cantante entre los más jóvenes, o un deportista, y en la política, una ideología reencarnada en la presencia de un líder al cual le son conferidas propiedades sobrehumanas. En ese caso estamos frente al síndrome de la idolatrización que en la vida política, sobra decirlo, suele ser muy frecuente. También es frecuente que, frente a la incapacidad de encontrar a Dios hay quienes optan por depositar ese amor destinado a Él, en cualquier pobre diablo. Si mal no recordamos, hasta Hitler fue divinizado por un pueblo enloquecido.
No obstante, más allá de cualquier intento racional de explicación, hay algo que parece cada vez, aún para las personas más ideologizadas, imposible de ser negado. El castrismo está llegando lentamente a su hora final. Con ello quiero insinuar que de a poco nos aproximamos al momento en que después del derrumbe definitivo, cuando sean reveladas todas las verdades que ha ocultado el régimen, muchos de los que todavía hoy defienden ese “socialismo” tomarán su cabeza con ambas manos y preguntarán: ¿“Cómo pude haber apoyado a “esto?” Así pasó después de la caída del nazismo. Así pasó después del derrumbe del comunismo.
No, no estoy juzgando a Fidel Castro ni a los suyos. Al fin y al cabo nadie es nadie para juzgar a nadie. Por el contrario, soy de los que piensan que hubo una vez en Cuba un joven idealista, lleno de ideas y arrojo, capaz de morir pero también de matar por una utopía. Como él hubo varios en la isla, y los hay y los habrá en muchas otras partes. Ese joven, así como quienes lo siguieron, imaginaron en su ardiente fantasía que no sólo había que derribar una tiranía sino, además, cambiar el mundo. Por lo tanto el problema no sólo está en la mente de esos jóvenes sino también en quienes creyeron en ellos. El problema es que para cambiar al mundo había que hacer, desde el comienzo, una división tajante entre quienes cambian el mundo y quienes debían ser cambiados. Y, como suele ocurrir, hubo muchos que no querían ser cambiados de acuerdo a quienes querían cambiarlos. Esos jóvenes decidieron entonces cambiarlos por la fuerza, para terminar así convirtiendo a todo un pueblo en un objeto de cambio. De este modo la isla que iba a cambiar el mundo fue convertida en una mazmorra que al serlo, terminó cambiando a quienes querían cambiar el mundo. Fue así que los Castro y muchos otros se convirtieron de liberadores en carceleros. Y esa cárcel siguió creciendo, y creció hasta tal punto, que hasta los propios carceleros llegarían una vez a ser prisioneros. Porque en el fondo Raúl Castro lo sabe: él es un prisionero, uno de los tantos que pululan en esa cárcel que es Cuba. Un prisionero que, por si fuera poco, no puede huir. Porque además de un prisionero, él, Raúl, es su propio carcelero.
Fidel Castro, en cambio, no lo sabe; o no quiere saberlo. He escuchado con atención sus últimos mensajes. Nos habla de guerras atómicas, de colapsos ecológicos, del fin del mundo: en fin de aterradoras visiones apocalípticas.
No es necesario ser un eximio psicoanalista para entender que las visiones apocalípticas son reproducciones de ese colapso personal cuya posibilidad porta cada uno: la muerte. Fidel Castro ha descubierto tal vez que él también es un ser mortal, un simple mortal entre tantos. Sabe, pero no quiere saber, que todo aquello que fundó sobre la sangre derramada está muriendo y que el socialismo cubano no es más que la ruina de lo que nunca fue. En gran medida Fidel, el Patriarca, ha buscado refugio en el triste otoño de su senilidad. De esa senilidad que lo protege de sí mismo, o de esas verdades de las que no quiere saber ni escuchar porque esas verdades no son otra cosa que sus miedos. Sus propios, terribles e infinitos miedos.

jueves, 26 de agosto de 2010

Alemania se equivoca al gravar la actividad financiera con una tasa

Alemania se equivoca al gravar la actividad financiera con una tasa

Alemania se equivoca al gravar la actividad financiera con una tasa

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El gobierno de Merkel acaba de aprobar una tasa a las entidades financieras con el fin de amortiguar posibles situaciones de quiebras financieras. Esta tasa se calculará mediante unos tramos porcentuales, entre el 0,02% y el 0,04% de los pasivos contraidos por las entidades financieras, descontando el capital de la entidad y los saldos depositados por los clientes. Pero esta tasa es completamente inútil para los propósitos que persigue.

Sin ir más lejos, la recaudación que persigue Merkel con este impuesto, no superará los 1.000 millones de euros anuales y dado que se articula en un fondo independiente, no es un dinero útil para la gestión pública de los estados. A efectos económicos, el Hypo Real State ha necesitado cerca de 100.000 millones de euros, por lo que se necesitan al menos 40 – 45 años de recaudación para socorrer a una sola entidad de un tamaño importante. Y para las entidades que no generen riesgo sistémico, no se garantiza que se permita el rescate de las mismas inicialmente.

Las entidades financieras no van a estar dispuestas a sacrificar sus beneficios y por tanto, el incremento de costes financieros para los clientes va a ser directo, tanto en el aumento de las comisiones como en el aumento del margen de intermediación de intereses. En definitiva, los paganinis vamos a seguir siendo los mismos, es decir los ciudadanos de a pie y lo mismo de malo es acudir a un rescate financiero con dinero público que crear una especie de impuesto indirecto que repercute a toda la población que usa los servicios financieros.

Merkel quiere que la eurozona ponga en práctica esta tasa de manera uniforme para evitar competencia entre las entidades financieras que no se encuentren radicadas en Alemania pero la eurozona no debe estar por la labor de disminuir sustancialmente la renta disponible de todos los ciudadanos europeos más aún.

Seguimos creando impuestos no productivos, que sería el nombre más exacto de esta tasa y en el hipotético caso de tener que recurrir al fondo de rescate que se crea, si este no tuviera dinero suficiente, siempre finalizarían los Gobiernos sacando el talonario. Quizá sería más interesante mejorar el mecanismo de responsabilidades para quiebras y aquellos que se equivocan y pierden, que apechugaran completamente con su nula y pésima gestión.

Más Información | El Pais
En El Blog Salmón |
Imagen | World Economic Forum

martes, 24 de agosto de 2010

EE.UU. asegura que Venezuela no ha retirado formalmente candidatura de Palmer

EE.UU. asegura que Venezuela no ha retirado formalmente candidatura de Palmer

EE.UU. asegura que Venezuela no ha retirado formalmente candidatura de Palmer


El gobierno venezolano aún no ha retirado formalmente su aprobación a la candidatura de Larry Palmer como embajador estadounidense, dijo el lunes el Departamento de Estado.
“Continuamos nuestra conversación con Venezuela y creemos que Larry Palmer, de ser confirmado por el Senado, será de hecho un embajador efectivo y un interlocutor efectivo entre nuestro gobierno y Venezuela”, dijo el lunes el portavoz del Departamento de Estado Philip Crowley durante su conferencia de prensa diaria.
Caracas aceptó el nombramiento de Palmer antes de que la Casa Blanca lo nominara formalmente y pasara al procedimiento de aprobación del Senado, y Crowley aseveró el lunes que aún no lo ha retirado.El mandatario venezolano Hugo Chávez dijo el 8 de agosto que no aceptaría al nominado por la Casa Blanca después que Palmer hizo unas declaraciones que molestaron a su gobierno.
Al responder un cuestionario de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Palmer se mostró preocupado por la influencia de Cuba en las fuerzas armadas venezolanas y dijo que guerrilleros de las FARC se han refugiado en ese país.
El Senado abordará la nominación de Palmer cuando el Congreso retome sus actividades a partir del 7 de septiembre.
Copyright 2010 The Associated Press

miércoles, 18 de agosto de 2010

POZOS PETROLEROS INACTIVOS EN VENEZUELA

POZOS PETROLEROS INACTIVOS EN VENEZUELA

POZOS PETROLEROS INACTIVOS EN VENEZUELA

A tiempo de corregir y progresar

A tiempo de corregir y progresar

A tiempo de corregir y progresar

Si bien algunos países latinoamericanos están experimentando un boom económico y han avanzado en su tarea de hacer frente a grandes retos sociales. La región todavía presenta un cuadro limitado en materia de comercial.

Por su parte el Mercosur hasta ahora no ha logrado sus objetivos. El proyecto no ha creado condiciones que incrementen notablemente la competitividad regional, y hasta el momento no parece ser la plataforma ideal para conquistar los mercados internacionales. A nivel interno el Mercosur tuvo un nivel de integración mucho menor de lo esperado ya que nunca se formulo un programa de cadenas de suministro. Si bien el proyecto en su momento llego a ser un ejemplo orgánico de articulación industrial con los acuerdos logrados en el sector automotriz entre Brasil y Argentina, dichos acuerdos no han progresado. El Mercosur basa sus objetivos en una presunta fuerza conjunta del bloque, sin embargo las frecuentes interferencias políticas rediseñan los acuerdos, trastornan las operaciones comerciales y hacen aún más complejas y costosas las inversiones.

El continente latinoamericano presenta un comercio intrarregional de solo 20% que es minúsculo comparado con el 50% de Asia y el 75% de Europa. No obstante incrementar este número es posible ya que existe un ambiente positivo para el desarrollo comercial de la región. Cabe notar que los mercados capitales latinoamericanos han crecido casi en un 300% desde 1995, existe una sólida política macroeconómica (en algunos países), y el actual entorno económico externo también es favorable.

Por lo tanto, la región debe tener como prioridad crear un diseño de alianzas comerciales que sean viables y donde la armonización de los estándares productivos sea un objetivo a mediano plazo. Es importante entender que la capacidad de promover la formación de una estructura que genere recursos económicos y socio-políticos sostenibles en la región. Depende en parte de la habilidad que tengan los líderes políticos de leer la dinámica social, política y económica global ya que estás no son ni estáticas ni lineales.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Multitud que recibió a Chávez en Colombia era venezolana, según diario La Nación

Multitud que recibió a Chávez en Colombia era venezolana, según diario La Nación

Multitud que recibió a Chávez en Colombia era venezolana, según diario La Nación


Trabajos del diario El Mundo de España y La Nación de Argentina hacen referencia de "las excentricidades" del presidente Hugo Chávez en su viaje a Santa Marta. "Un recibimiento "espontáneo", un catador de comidas, dos autos gemelos y la presencia de un cuadro de Simón Bolívar donde se hospedó fueron algunas exigencias del presidente venezolano"
Lea el trabajo a continuación:
La cumbre en que se selló la paz entre los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez y de Colombia, Juan Manuel Santos, que tuvo lugar ayer en la quinta donde falleció el libertador Simón Bolivar, Santa Marta, al norte de Bogotá, dejó varias excentricidades del mandatario venezolano a simple vista.
Quien haya visto la llegada a Santa Marta de Hugo Chávez a través de la cadena Telesur, pensará que en Colombia el mandatario bolivariano goza de una excelente popularidad: "Una multitud recibe al Jefe del Estado venezolano", indicaba el titular que acompañaba a las imágenes donde el comandante aparecía saludando a unas decenas de vecinos en un punto de la ruta que conduce del aeropuerto a la Quinta San Pedro Alejandrino.
La caravana oficial se detuvo y un sonriente Chávez, que vestía una campera de la bandera venezolana, se bajó para repartir besos y estrechar manos ante las cámaras de televisión. Pero lo llamativo fue que no era gente del lugar, sino venezolanos que habían viajado con él en el avión presidencial desde Caracas, según se desprende de un informe del diario El Mundo , de España.
Los periodistas colombianos, que transmitían en directo su arribo al lugar donde el Bolívar pasó sus últimos días, no comprendían porqué Chávez tardaba tanto en un camino que se hace en menos de 10 minutos. La espera se hizo más evidente cuando el presidente Santos salió a recibirlo y su par venezolano no llegaba.
Para entender este recibimiento popular, hay que llegar al antecedente de Fidel Castro, cuando el mandatario cubano viajaba con funcionarios encargados de organizarle un recibimiento "espontáneo" en algún momento de su gira.
"Bienvenido Presidente Chávez. Los pueblos de Colombia te queremos mucho. Gracias por levantar los pueblos de América del Sur y revivir el sueño de Bolívar", se leían las pancartas en la ruta a la quinta, mientras un centenar de personas vitoraban a Chávez.
Otra de las curiosidades desplegadas en el viaje de Chávez es sus acompañantes organizan hasta tres anillos de seguridad, dos de los cuales van por delante, en cada salida que protagoniza. Con ellos cargan dos Mercedes blindados, gemelos, de color negro para transportarlo.
Entre la guardia pretoriana que cuida su integridad física, figura el probador de comidas, como tenía el fallecido dictador rumano, Nicolás Ceausescu. Jamás Chávez ingiere nada que antes no haya tomado su fiel empleado.
Además, Chávez exige que en cada habitación que se hospeda, debe haber un cuadro de Simón Bolívar. Curiosidades de un excéntrico presidente puramente bolivariano.

Hugo Chávez montado en el expreso a La Haya.

Hugo Chávez montado en el expreso a La Haya.

Hugo Chávez montado en el expreso a La Haya.


Gustavo Coronel





Venezuela y Colombia: Una relación llena de hipocresías, mentiras e indignidades terminará probablemente en la Corte Penal Internacional de La Haya y en la comisión de Derechos Humanos de la OEA.


La relación entre el régimen de Hugo Chávez en Venezuela y el gobierno de Colombia ha estado caracterizada por las agresiones verbales de Hugo Chávez hacia los líderes del gobierno colombiano, alternadas con sus melosas expresiones de amor hacia Colombia. De igual manera por su protección inocultable e inocultada hacia los enemigos de la democracia colombiana, asi como por una extraña ambiguedad por parte de la cancillería y la presidencia de Colombia, desde donde se hacen denuncias formales un día y se emiten frases tranquilizadoras y conciliadoras al día siguiente. Es una relación dificil de comprender para quienes pensamos que hay principios que no pueden ser sacrificados al pragmatismo. Esta relación está acompañada de coros y comparsas donde todos los “líderes” latinoamericanos, desde insulza en la OEA hasta Lula en Brasil piden el “diálogo, el entendimiento, el amor” entre los dos países y se desviven por “mediar” entre ellos. Esos “lideres”, casi sin excepción, consideran la tensión entre los dos países como el producto de una simple rivalidad personal entre Uribe y Chávez y piensan que el nuevo Presidente Santos pondrá las cosas, de nuevo, en su “justo lugar”.
La reunión de Santa Marta, ya de por sí de sabor necrofílico, pués allí murió Bolívar (asesinado por los colombianos, según sugiere Chávez), ha sido la última escena de esa telenovela grotesca que ya lleva años y que deleita a los latinoamericanos. Chávez ha ido allá a besar viejitas, a “pasar la página” (aunque sea hasta el mes que viene) y a “recomponer lo destruído” (cuando es él precisamente quien ha destruído mucho de lo destruído). Y, asombrosamente, el nuevo Presidente Santos se pone en la misma onda de ternura y dice que “espera que Dios y Bolívar me ayuden a mí y a Chávez” a recomponer la situación. Es este el mismo Santos duro de hace unos meses? Es este el mismo Santos insultado sistematicamente por Chávez durante la campaña presidencial colombiana? Que clase de gente es esta que maneja Latinoamérica? Por qué pensará esta gente que la hipocresía es una buena estrategia geopolítica, lo que necesitan nuestros países para vivir en armonía?
Lo cierto es que en un universo paralelo al de las declaraciones de amor entre Chávez y Santos existe una realidad horrorosa para Venezuela, en la cual Chávez es reo de violaciones gravísimas a la Carta Democrática Interamericana, de violaciones a los derechos humanos de colombianos y venezolanos por igual y de agresión a la democracia del país que lo acaba de recibir en la necrofílica Santa Marta. En ese universo paralelo Chávez decreta minutos de silencio en honor a Marulanda mientras que lo niega en Santa Marta. En ese universo paralelo Chávez ve con satisfacción como hay estatuas de Marulanda en Caracas y como una bibiloteca pública en el estado Aragua es bautizada con el nombre de Tiro Fijo. Veía complacido como Rodrigo Granda vivía en Caracas a lo grande, hasta que lo secuestraron para llevárselo a Colombia, o como Ivan Márquez engorda en Perijá o como Piedad Córdoba es mantenida por su régimen a cuerpo de reina cuando está en Caracas. En ese universo Chávez dice que las FARC son un ejército de liberación y su ex-ministro Ramón Rodríguez Chacín le dice en un video a las FARC que sigan luchando, que “tienen todo nuestro apoyo”. En esa realidad que no se admite en Santa Marta, Uribe motoriza una denuncia internacional gravísima contra Chávez en la OEA y luego la lleva a la Corte Penal Internacional de La Haya y a la Comiisión de Derechhos Humanos de la OEA, donde ya ha sido admitida. Uribe dice que el será uno de los testigos en el eventual juicio, y lo dice posiblemente en el mismo momento en el cual, en el universo paralelo de Santa Marta, los dos líderes intercambian brindis por la felicidad de sus pueblos y cálidas promesas de amor fraternal.
Las denuncias contra Hugo Chávez en la Corte Penal Internacional, CPI y la Comisión Internacional de Derechos Humanos cuentan, según dice ayer el periodista colombiano Rafaél Gonzalez Toro, en un diario de Medellín, con “más de un centenar de evidencias que van desde asesinatos, secuestros y ataques a civiles, entre otros, de guerrilleros que se esconderían en Venezuela”. Estas acusaciones fueron presentadas por el abogado Jaime Granados en representación de víctimas colombianas de ataques de las FARC desde Venezuela. Las violaciones a los derechos humanos serían las contempladas en los artículos 4,5 y 8 de la Convención Interamericana de Derechos Humanos.
En el universo paralelo de Santa Marta Chávez definió las denuncias como “un chiste” mientras se comía un muslo de pollo probado previamente por su probador oficial, en caso de que pudiese estar envenenado. Sin embargo el informe de 116 páginas detalla sistematicamente las relaciones entre Chávez y las FARC y el ELN y los ataques desde territorio venezolano en Arauquita, Maicao, Albania y Tibú. El periodista colombiano Gonzalez Toro menciona “llamadas, correos electrónicos, conversaciones de radio, mensajes cifrados, cartas y llamadas entre comandantes de la guerrilla como alias "Raúl Reyes", Rodrigo Granda, "Iván Márquez", "Timochenko", entre otros, y miembros del Secretariado de las Farc en donde se implica a funcionarios del Gobierno venezolano como Ramón Rodríguez Chacín, Alí Rodríguez Araque y el general Clíver Antonio Alcalá, además de alcaldes y funcionarios de segundo y tercer nivel”.
Se detallan, además, en los testimonios de ex guerrilleros, “siete campamentos de la guerrilla en Venezuela con los siguientes nombres: El Cenizo, ubicado a orillas del río Limón, con capacidad para 90 guerrilleros; Barro, con capacidad para 60 guerrilleros y sitio de paso para la compañía Efraín Guzmán; Estrella, frecuentado por alias "Iván Márquez" y con cultivos de pancoger; Malanga, allí permanece "Iván Márquez" y tiene una casa refugio; Camarote, con capacidad para 70 guerrilleros; Carrera, allí tienen 80 cabezas de ganado y aterrizan helicópteros del Ejército de Venezuela, y Bertha, ubicado a 20 minutos de Zorataima, con capacidad para 40 guerrilleros".
Según el dossier obtenido por el diario de Medellín , “la denuncia y la demanda contra Chávez y el Estado de Venezuela, los supuestos hechos que constituyen crímenes de lesa humanidad y violaciones a los derechos de la Vida y la Libertad personal, solo en 2010, están detallados en 25 asesinatos de civiles, 13 plagios, 5 muertes por minas antipersonales, 6 heridos por minas, 23 ataques a bienes civiles y 10 artefactos detonados contra el Ejército y la Policía de Colombia”.
La situación personal de Hugo Chávez, fuera del universo artificial y protegido que han creado los “lideres” de la política hemisférica, es ahora la de un reo internacional y ello significa que pudiera ser objeto de una orden de captura mientras se encuentra en el exterior, excepto en Cuba, Zimbabue, Irán o Corea del Norte.

Mientras tanto, Diego Arria teje pacientemente la camisa de fuerza.

lunes, 9 de agosto de 2010

Inicios de la exploración petrolífera aérea en Venezuela

Inicios de la exploración petrolífera aérea en Venezuela

Inicios de la exploración petrolífera aérea en Venezuela

El buen amigo y experto en aviación: Fabián Capecchi, nos ha permitido publicar sus textos sobre historia de la aviación en nuestro país. Son pequeñas entregas que poco a poco irán conformando una historia poco conocida.
Inicios de la exploración petrolífera aérea en Venezuela
Como parte de la investigación realizada para el libro Crónica de la Aviación Civil venezolana incluimos un capítulo sobre los hidroaviones en el país, un tema muy poco estudiado y valorado por los historiadores. Durante esa investigación encontramos información inédita sobre el tema que iremos ampliando.
Oficialmente la exploración petrolífera utilizando apoyo aéreo en el país comenzó en 1929 y en 1931 con la llegada del primer avión especializado para ello. Sin embargo con conocimiento o no, del gobierno de Juan Vicente Gómez ya había comenzado esta actividad en 1921.
Antes de reventara aquel interminable chorro de petróleo en el pozo Barroso 2, que nos enriquecería y al mismo tiempo se convertiría en nuestra mayor calamidad, ya una compañía petrolera inglesa había pedido permiso al gobierno británico para iniciar exploraciones en un lejano país llamado Venezuela. Pero había que apurarse, los norteamericanos habían negociado grandes concesiones en las zonas de mayor probabilidad, el Zulia y la faja del Orinoco. De modo que decidieron buscarlo en el mar, en el delta del Orinoco y frente a las costas de Monagas.
Los ingleses le alquilaron dos hidroplanos que paseaban gente entre las islas en las Bermudas, los modificaron para utilizarlos como exploradores para la prospección petrolífera en el delta del Orinoco. Los aviones eran Supermarine Channell II (ver la imagen), hidroplanos que fueron utilizados por la Royal Navy Flying Air Service (RNAS) como patrulla antisubmarina durante la Primera Guerra Mundial. Los tripulantes eran todos veteranos de guerra, en los que ganaron gran experiencia durante vuelos de reconocimiento. Con esos aviones los ingleses terminaron el trabajo de exploración en apenas unas semanas, algo que normalmente tardaba un dos o tres años. De ese modo los ingleses picaron adelante utilizando aeroplanos y se hicieron con la explotación de esa área donde hoy día hay plataformas petrolíferas.