domingo, 12 de septiembre de 2010

Sentimientos encontrados por Horacio Medina

Sentimientos encontrados

El pasado mes de agosto, además de conmemorarse el 35 aniversario de la promulgación de la Ley que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos y la creación de Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) que comenzó sus operaciones en enero de 1976, también celebramos el 52 aniversario de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo, (SVIP). Sin duda que nuestra vida ha estado profundamente ligada a estas dos instituciones, 23 años de carrera profesional en PDVSA y 12 años de vida gremial como Secretario y Presidente de la Junta Directiva Nacional de la SVIP, así lo demuestran. En agosto sentimientos encontrados estuvieron presentes, una gran angustia por una empresa en proceso de destrucción irreversible y una gran satisfacción por el fortalecimiento de una organización que es el ente de opinión técnica y profesional mas autorizado del país en materia de hidrocarburos. Una que se eleva, la otra que se hunde.

Para mi agradable sorpresa, leyendo el Nro. 39 del Boletín Guanoco de la SVIP, pudimos leer el “Mensaje de Alerta que la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo, conjuntamente con otras Sociedades hermanas enviara a la Comisión de Energía de la Asamblea Nacional en el año 2004”, donde expresaban claramente la necesidad de tomar las acciones para evitar la destrucción creciente de PDVSA y las cuales, de haber sido tomadas en cuenta, hubiesen evitado la desastrosa situación actual. Obviamente, seis años después, no han recibido ninguna respuesta.
En este sentido, y dada la vigencia actual del mensaje queremos reproducirlo parcialmente, en función del espacio que disponemos y por tanto, también diferimos nuestra visión de futuro de esta semana.
Mensaje de alerta

“Las Sociedades Profesionales de la Ingeniería del Petróleo, Geología e Ingeniería Geológica, Ingeniería Geofísica e Ingeniería Geodésica, todas ellas vinculadas al sector de los hidrocarburos en Venezuela, se dirigen al país para expresarle su profunda preocupación por los hechos que han venido afectando a la industria y los sectores conexos.

…Desde 1976 al año 2000 sus indicadores financieros, operacionales y gerenciales fueron comparables con aquellos de las empresas de vanguardia del mundo. En ese mismo período se obtuvieron otros logros notables, como por ejemplo:

1.- Las reservas probadas de petróleo convencional se cuadruplicaron, llegando a alcanzar 76 mil millones de barriles. Luego de un gran esfuerzo técnico y financiero se cuantificaron las ingentes reservas de petróleo de la Faja Petrolífera del Orinoco, las cuales se ubican en el orden de 156 mil millones de barriles.

2.- La capacidad de refinación se duplicó y se cambió el patrón de refinación para maximizar el valor de los productos derivados del petróleo.

3.-La selección y promoción de personal a partir de la evaluación de las credenciales académicas, la actuación profesional y los indicadores de gestión.

4.- La continuidad operacional en todas las fases del negocio.

5.- Autosuficiencia financiera y prácticas gerenciales libres de interferencias externas indebidas.

…”En los veintitrés años transcurridos desde su fundación hasta el año 1999, PDVSA tuvo apenas siete presidentes. Sin embargo desde 1999 hasta el presente ha tenido cinco Presidentes y Juntas Directivas diferentes, lo cual ha traído consigo la destrucción de la estructura corporativa y la pérdida de la efectividad gerencial.

El deterioro de Pdvsa se aceleró marcadamente desde el año 2002, cuando el Presidente de la República nombró una nueva Junta Directiva para “promover una crisis dentro de la compañía y tomar su control", tal como lo admitió en enero de este año en un discurso ante la Asamblea Nacional.

Las consecuencias y los efectos demoledores de esta acción y de otros eventos posteriores (tales como, la suspensión de sus cargos a toda la alta Gerencia de la empresa a nivel nacional para crear una Gerencia paralela integrada por personas afectas al Régimen pero sin meritos para ocupar esos cargos y, por ello, no respetada por sus subordinados; la militarización de las instalaciones en contra de toda norma de seguridad, creando graves amenazas a la seguridad de los operadores y a las comunidades vecinas; así como la prohibición de acceso a personal clave para las operaciones de la empresa) no se hicieron esperar: alrededor del cincuenta por ciento del personal de Pdvsa se vio obligado a faltar a sus trabajos y se declararon en desobediencia frente a la nueva Junta Directiva y el ejecutivo quienes, violando abiertamente la Ley del Trabajo, despidieron arbitrariamente a más de 20.000 empleados, muchos de ellos Ingenieros Geofísicos, Geólogos, Ingenieros Geodestas e Ingenieros de Petróleo a cargo de responsabilidades fundamentales de la industria. Esto representa el desmantelamiento de la principal empresa del país y ha tenido profundos impactos negativos en su gestión, como lo son:

A) La imposibilidad de obtener cifras confiables y creíbles, tanto en lo que respecta al volumen de producción de petróleo y gas, como en lo relativo a los indicadores financieros. Por una parte se encuentran las cifras presentadas por los voceros y organismos oficiales, y por el otro se observan los valores reportados por diversas y variadas agencias independientes –incluyendo la propia OPEP– de acuerdo a las cuales la producción de crudo ha disminuido más de 800.000 barriles diarios.

B) La falta de transparencia en las actividades de mercadeo internacional, dado que la función se ha dejado en manos de vendedores y especuladores de ocasión, ajenos e indolentes a los intereses del país.

C) La casi completa paralización de las actividades de exploración, debido a la salida forzada del personal especializado y a las limitaciones financieras, poniendo en riesgo el futuro de la empresa.

D) El desmantelamiento del INTEVEP, el centro de investigaciones, del CIED, el centro de entrenamiento y de BITOR, la empresa productora y comercializadora de la Orimulsión.

E) La ocurrencia de accidentes industriales, algunos de ellos con consecuencias fatales para la familia venezolana –así como de derrames de crudo y daños ambientales– a niveles alarmantes e históricamente nunca vistos.

F) Tres cambios mayores en la organización interna en igual número de años y la distorsión de los sistemas de ingreso, promoción y ascenso del personal. En la actualidad el desarrollo profesional está guiado por la lealtad política, afectando significativamente la moral del personal activo.

G) Adicionalmente, en la prensa nacional han aparecido noticias altamente preocupantes, en el sentido de que la tesorería de Petróleos de Venezuela ha entregado directamente al ejecutivo divisas provenientes de las exportaciones, en lugar de colocarlas en los instrumentos que establecen las regulaciones vigentes, tales como el Fondo de Estabilización Macroeconómica.

H) Las divisas que recibe la Nación –incluyendo las provenientes de las exportaciones petroleras– deben administrarse de tal manera que se asegure el desarrollo operativo de la industria y, al mismo tiempo, se dé apoyo a las actividades productivas para contribuir a la generación de empleos, al fortalecimiento de los sectores prioritarios como la salud, la educación, los servicios básicos y los planes de desarrollo y seguridad social enmarcados en una concepción estructural que sea perdurable en el tiempo.

Consideramos que para superar la crisis que afecta al sector y al país, se requiere tomar acciones a fin de:

a.-Diseñar e implementar una nueva estructura de gobernabilidad del sector que garantice que los diferentes roles –administrador de los recursos, regulador, diseñador de políticas, operador y empresario– estén, por una parte, claramente diferenciados y, por la otra, alineados en la dirección de crear el mayor bienestar para la población.

b.-Establecer un régimen de regalías que incentive la exploración en búsqueda de nuevas reservas y la producción de las existentes, así como la conversión de los hidrocarburos en productos de alto valor agregado.

c.-Diseñar e instrumentar políticas que permitan la más amplia participación del capital privado en todas las fases del negocio energético.

d.-Como resultado de los lamentables acontecimientos previamente descritos, se ha producido un hecho sin precedentes, como lo es la fuga de profesionales y especialistas afiliados a nuestras sociedades, formados a lo largo de años de esfuerzo y mediante cuantiosas inversiones en el único activo verdadero que posee la nación, como lo es su gente.

Los gremios profesionales denunciamos el trágico deterioro por el cual atraviesa Pdvsa, cuestionamos que la industria haya sido asaltada políticamente, que se soslayen los principios gerenciales básicos y se menosprecie el conocimiento, la responsabilidad y el talento. Por esta razón nos dirigimos al país para realizar esta enérgica denuncia al ver cómo se ha ido desmantelando y se está saqueando nuestra principal industria, y respetuosamente nos dirigimos a la Comisión de Energía y Minas de la Asamblea Nacional a fin de solicitar que se aboque a la brevedad a investigar y detener estos hechos.

Horacio Medina

miércoles, 8 de septiembre de 2010

La ONU declara el agua potable como derecho humano básico

La ONU declara el agua potable como derecho humano básico

La ONU declara el agua potable como derecho humano básico


La Asamblea General de la ONU adoptó el pasado 28 de julio la resolución presentada por Bolivia que reconoce el agua potable como "un derecho humano básico" e insta a que se garantice su disfrute a los 884 millones de personas que carecen de acceso a ese elemento esencial para la vida.

La propuesta recibió el respaldo de 122 países, ni un solo votó en contra, aunque se registraron 41 abstenciones. La resolución también declara que el acceso a servicios sanitarios básicos es un derecho, ya que la contaminación del agua con materia fecal es una de las principales causas de mortalidad en los países más pobres del planeta.

Los países que se abstuvieron de votar, entre ellos EEUU, Suecia, Dinamarca, Japón y Reino Unido, se quejaron de que los promotores del escrito rechazaron las modificaciones propuestas. También consideraron que la resolución interfiere en los trabajos en esta materia de la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra y señalaron que carece de sustento jurídico suficiente.


http://www.politicaspublicas.net/panel/attachments/article/667/2010_onu_derecho_al_agua.pdf

(Tendencias21)

martes, 7 de septiembre de 2010

Entrampados por el odio comunista.

Entrampados por el odio comunista.

Entrampados por el odio comunista.


POR:ARCANGEL VULCANO.

Este es un artículo, basado en la obra del reverendo sacerdote católico José Francisco Corta (1.962) titulada “Frente al Comunismo Ateo”, realizo en parte una reseña contextual con mi humilde toque personal, y sin autorización del autor; si encuentran alguna similitud con la actual circunstancia, confieso sinceramente que no es una mera casualidad.

Sostenía el reverendo Corta: “Si el Comunismo es “peste”, “falsa redención”, “veneno” y “duro yugo”, como dicen los Sumos Pontífices, ¿Por qué avanza tanto?, ¿cuál es el secreto de su éxito? ”. He aquí varias razones, que consideramos esenciales para respondernos:

En virtud de que el Comunismo es una escuela prodigiosa de arribismo, y hay muchos degenerados que quieren subir muy alto, sin importar los medios. Para un grupo de seres ambiciosos y resentidos, frustrados en sus ideales de poder por otros medios, el Comunismo les resulta una carrera muy provechosa. De ahí “el frenesí” de no pocos inescrupulosos “revolucionarios” por transitar esa vía. Igualmente, en su gran mayoría, ellos no poseen caracteres comunes, sino que son seres normalmente muy curtidos en las dificultades de la vida, usan sus mejores talentos para trabajar en el avance de la revolución. Tan expandido mecanismo de propaganda y agitación no podría desplegarse, si no estuvieran conduciéndolos “líderes” muy bien dotados y espectacularmente ambiciosos.

El éxito, por medio de la venganza y aplastamiento de algunos explotadores del pueblo, le brinda grandes posibilidades a la revolución comunista. El odio fomentado con gran despliegue de audacia es cómo un fuego encendido junto a gasolina, que puede auspiciar enormes explosiones sociales. Varias de las ejecuciones a inocentes indefensos, llevadas a cabo por fanáticos adoctrinados y enfurecidos, practicadas en distintas partes del mundo en revueltas sociales, dirigidas por comunistas, han provenido de provocar artificialmente las iras populares. La humanidad ha sido testigo de esas absurdas venganzas populares, que tienen un poderoso impacto en las muchedumbres, que son usadas como instrumento de lucha. Es mil veces más sencillo empujar a las masas enardecidas al bandidaje, el saqueo, al despojo de los acaudalados, es simple alentar el odio hacia la denominada oligarquía, provocar reacciones de venganza hacia los etiquetados como explotadores, el odio hacia los capitalistas. La tesis del paredón petrifica de temor a los inocentes y exalta las bajas pasiones de los manipulados desposeídos, las masas que son presa de los mensajes de sus líderes benefactores, quienes han venido a salvarlos de tantas injusticias. Definitivamente el empleo del terror es sin duda la principal arma de lucha que emplean los comunistas para conquistar adeptos y fanáticos seguidores.

El espejismo de algunos éxitos rojos en la ciencia, economía y tecnología bélica ha conmovido la fe de no pocos intelectuales. El poderío militar, los proyectiles continentales, las bombas atómicas, el haber llegado a ser superpotencia, son éxitos que tienen perfecta explicación en la grandeza material de un imperio como el Soviético (ya caído), pero que continúa agazapado, y discretamente ejerciendo su maléfica influencia entre los pueblos democráticos, sin disimularlo, negociando toda clase de armamento bélico que fomentan las guerras fraticidas entre los pueblos.

Las luminosas ofertas que encandilan, y que realizan los comunistas para conquistar y reclutar ingenuos adeptos. Su Santidad el Papa Pío XI, exclama como causa del despliegue comunista: “Es a base de engaño como triunfan”. Para captar la atención popular, se infiltran en todas partes, en los gremios, en los sindicatos, se relacionan con los obreros (el proletariado), los campesinos, los estudiantes, los profesores universitarios, los maestros, los militares, los profesionales, los artistas, los comerciantes; llegando a adquirir un perfecto conocimiento de lo que el pueblo percibe, desea, y a lo que aspira. En un primer momento, durante la etapa de captación, fingen preocuparse por sus intereses, por eliminar los atropellos ciertos, producidos por los explotadores, ofrecen erradicarlos y obtener una justa repartición de las riquezas. Se apersonan como los salvadores, los Mesías del pueblo. Auspician y fomentan deliberadamente los conflictos laborales, aupando el anti norteamericanismo, atizando anticapitalismo y el antiimperialismo, verdadera razón –de acuerdo a ellos- de todas la calamidades; propician hasta el paroxismo el odio contra los ricos. Obtienen varios éxitos y reivindicaciones para el pueblo. En consecuencia, obtienen prestigio de que trabajan sinceramente por el beneficio colectivo.

“Una vez que ellos han llegado a conquistar el sentimiento popular, pueden enderezar al pueblo hacia metas las más espantables. En momentos de desesperación, hábilmente provocados por los mismos comunistas, los pueblos exasperados se hacen aliados aun del mismo diablo. El Comunismo no trata de resolver los problemas obreros, pero sí de aprovecharse del malestar social para enrumbar al pueblo a la revolución” (José Francisco Corta). Y según atinada reflexión de Maquiavelo, “los hombres son tan simples y tan débiles, que el que quiera, encuentra fácilmente cándidos”. Decía muy bien Monseñor Ancel: “No nos hagamos ilusiones. La mayor parte de las personas, no admiten una teoría porque sea verdadera, sino porque les agrada. Es una miseria humana, pero es casi universal”. Las masas, sacudidas por expertos agitadores, no temen en arrojarse a los abismos de degradación en períodos de crisis, hambre, huelgas y miseria. Los comunistas conocen muy bien la técnica de las promesas deslumbradoras, que no van a cumplir.

Las multitudes se encuentran muy propensas a caer en la trampa de la ideología comunista por la proliferación de la pobreza, de su miserable estado de abandono, en la que ha caído, como consecuencia del fracaso de muchos regímenes de inspiración aparentemente liberal, por la aplicación de políticas económicas inhumanas, que han fracasado al no llenar las inmensas expectativas que generaron entre densos sectores de la población paupérrimos, desencantados, y olvidados a su suerte, por políticos y líderes demagogos, inmorales, corruptos seudo democráticos, que prefirieron aplicar políticas macroeconómicas neoliberales, explosivas y hambreadotas, siguiendo al pie de la letra las reglas capitalistas del mercado, sacrificando a sus pueblos a la más espantosas privaciones, y convirtiéndolos en caldo de cultivo para que dirigentes comunistas disfrazados de demócratas, muy populistas, aún peores que aquellos, los conviertan en objetos de sus ambiciones, entrampándolos con el odio comunista, para usarlos a favor de la expansión y despliegue de sus proyectos políticos. Decía Pío XI al respecto: “No hay que maravillarse de que en un mundo tan hondamente descristianizado se desborde el error comunista”. En un medio tan descristianizado, los comunistas obtienen con mayor facilidad cualquier clase de connivencia cómplice de individuos proclives al delito; sus importantes logros son causa fundamentalmente de serias traiciones, fraguadas por sujetos deshumanizados, que no se sonrojan cuando les toca venderse al mejor postor, quienes son presas fáciles en razón de su codicia o por su cobardía.

La publicidad sagaz y habilidosa es otro de los eficaces mecanismos de adoctrinamiento, ideologización y reclutamiento comunista. Esta propaganda es inescrupulosamente mal intencionada; obstinadamente pertinaz, despiadadamente permanente, interminable, y arteramente optimista. El Papa Pío XI la calificó así: “Propaganda verdaderamente diabólica, cual el mundo tal vez ha conocido”, “propaganda dirigida desde un solo centro”; “adaptada habilísimamente a las condiciones de los diversos pueblos”; “que dispone de grandes medios económicos, de gigantescas organizaciones, de congresos internacionales, de innumerables fuerzas bien adiestradas”; “que penetra poco a poco en todos los medios aun en las poblaciones más sanas”.

La silenciosa pero artera conspiración internacional, realizada por buena parte de la prensa mundial no católica, otorga, facilita y permite una importante contribución al Comunismo internacional; porque hace silencio cómplice de sus planes y atrocidades. Su santidad El Papa Pío XI sostenía que esa conspiración del silencio “está apoyada por varias fuerzas ocultas, que desde hace tiempo tratan de destruir el orden social cristiano.

En Venezuela pareciera estarce desarrollando progresivamente un plan milimétricamente fraguado, se nos presenta edulcorado como socialismo del siglo 21, pero que sistemáticamente siembra el odio entre las clases sociales y fomenta la división de los venezolanos para implementarnos un sistema de corte realmente comunista por etapas, por fases, previa inoculación peligrosísima del mortal y diabólico virus del odio entre hermanos de un mismo pueblo; pareciera que estuviéramos entrampados por el odio comunista, siendo víctimas de un gran engaño.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Aquellos científicos locos con sus locas ecuaciones

Aquellos científicos locos con sus locas ecuaciones

Aquellos científicos locos con sus locas ecuaciones

Ser científico debe ser tan apasionante como aburrido, a juzgar por las «creaciones locas» que de vez en cuando aparecen en los periódicos y revistas. Matemáticos y físicos publican trabajos tan divertidos como aparentemente poco prácticos: a veces resuelven cuestiones de chiste, otras veces dilemas que han permanecido en la consciencia colectiva durante siglos. Muchas veces son trabajos de cara a la galería, pero otras son trabajos rigurosamente comprobados… Bueno, si somos flexibles con la palabra «rigor».

La lista que va a continuación no es para nada exhaustiva; son algunos de mis favoritos, los que más me llamaron la atención en su día. En general suelen ser trabajos que se publican en revistas científicas (si consiguen pasar el filtro) o en lugares de publicación alternativos que permiten una mayor amplitud de miras. Otros son lanzados en forma de artículos a Internet y desde ahí alcanzan un círculo virtuoso en el que se reproducen indefinidamente.

Estás son algunas de esas Grandes Cuestiones que ya tienen una «respuesta científica»:

  • ¿Cuánto medía el columpio de Heidi? ¿Y el campo de fútbol de Campeones? En las series de dibujos animados los efectos dramáticos alteran los tamaños de las cosas, pero, ¿hasta qué punto? Lo primero lo calcularon en el foro de la web de física y el resultado es que Heidi se columpiaba en un artilugio de unos 20 metros de altura, a juzgar por el periodo de oscilación que se ve en la apertura de cada capítulo. Oliver y Benji también corrían lo suyo: 18 kilómetros tenía de largo el campo, si se tiene en cuenta lo que tardaba la portería en aparecer por el horizonte y la curvatura de la Tierra. Este es un buen ejemplo de cálculo que algún matemático-físico puso en circulación hace años y todavía circula por la red: un meme con más de una década.
  • Si estás esperando el autobús y no llega, ¿es mejor seguir esperando o echar a andar hacia tu destino? Seguramente a la pareja de matemáticos que investigaron esto se les ocurrió la solución mientras discutían sobre el tema esperando el autubús. El caso es que hay muchos factores a tener en cuenta: la distancia a recorrer, la frecuencia de los autobuses, las diferencias reales de velocidad entre el tráfico rodado y andar… Pero nada que no puedan resolver unas cuantas ecuaciones. El resultado fue un trabajo titulado Caminar vs. Esperar: los vagos ganan donde concluyeron que la mejor estrategia matemática es esperar, salvo contadísimas excepciones. De hecho suele ser mejor incluso salir andando según llegas a la parada si el autobús no está ya allí.
  • ¿Podría un tigre siberiano de 160 kilos saltarse la valla de un zoo? No es que sea algo que uno piensa todos los días, pero a quién no le ha asaltado la duda al ver a esos bichos en el zoológico. Esto se estudió a raíz de un incidente en el Zoo de San Francisco; dos físicos realizaron una reconstrucción del escenario, incluyendo un «tigre siberiano simplificado a modo de proyectil bidimensional» para concluir que sí que era posible que la fiera saltara la valla. (En el incidente, así sucedió de hecho). Así que la próxima vez que los veas, y no tengas muy claro si la altura de la valla o el foso es suficiente, recuerda: las matemáticas podrían despejarte la duda.
  • ¿Si llueve y no llevas paraguas, cómo te mojas menos: andando o corriendo? Cada una de las dos opciones tiene su aquel: si caminas a velocidad normal pasas más tiempo bajo el agua; si corres da la impresión de que te impactarán más gotas. El asunto se complica si hay que tener en cuenta la dirección e intensidad de la lluvia. Al respecto se ha publicado de todo: desde quien cree que es mejor correr que andar y da una prueba geométrico-matemática a quien a la inversa considera que es mejor andar (despacio) que correr (rápido). La comprobación empírica la hicieron Los cazadores de mitos, y aunque por los pelos –pero decididamente poca precisión científica— ganó la opción «andar». Otros expertos también han considerado que el problema es difícil de resolver, así que la respuesta es que no hay una conclusión definitiva. Mejor irse cantando alegremente.
  • ¿Cuántos coches caben aparcados en línea en una calle? Aunque unos aparquen más cerca y otros más lejos, dejando huecos irregulares con el tiempo, la respuesta correcta es 0,74759 coches por cada «coche teórico», es decir que la densidad de coches suele ser del 75% sobre el máximo posible si todos estuvieran en contacto. El matemático que lo investigó lo llamó la constante de Rényi. Siguiendo con el tema automovilístico, otro matemático encontró la fórmula para el aparcamiento perfecto en línea, en la que influyen cuatro factores: el radio de giro, la distancia entre ruedas, el tamaño del coche y el ancho del coche junto al que aparcas.
  • ¿Cuál es el mejor momento para comprar un billete de avión? Las tarifas de avión son tan impredecibles como incomprensibles, y el hecho de que podamos acceder a ellas a través de Internet no hace sino volvernos más locos todavía: los precios cambian de un día para otro, incluso a veces en cuestión de horas o minutos. El dilema es si comprar un billete que parece barato ahora o esperar otra semana a ver si los precios bajan: puede que las plazas se agoten antes. Pues bien, según un economista japonés que ha investigado la cuestión hay una complicada fórmula que resuelve el problema: el mejor momento para comprar los billetes es ocho semanas antes de la fecha de salida. Como truco adicional, dice que suele ser más barato comprarlos por las tardes, porque las compañías publican precios más caros por las mañanas dado que es cuando suelen reservarse los billetes para viajes de negocios.
  • ¿Cuál es la ecuación de un botijo? No podía faltar una recopilación de ecuaciones de científicos locos sin la referencia obligada a este «producto nacional», que sólo sería comparable a un análisis con la fórmula de la productividad de la fregona o la redondez del chupa-chups. La ecuación del botijo es una joya de la física divertida, de los detalles inesperados y toda una lección de termodinámica, de paso. Las fórmulas en cuestión datan de mediados de los años 90, cuando unos profesores de de la Escuela Técnica de Industriales de la Politécnica de Madrid se propusieron explicar con tanto detalle y precisión como fuera posible cómo funciona un botijo. Y dicho y hecho: su trabajo saltó de las aulas a los periódicos y noticieros nacionales e internacionales. Que no se diga que no exportamos ciencia.

{ Foto Math Wall (CC) João Trindade @ Flickr }

Obama: "We cannot allow the corporate takeover of our democracy"

Obama: "We cannot allow the corporate takeover of our democracy"

Obama: "We cannot allow the corporate takeover of our democracy"



While the media buzzes about Beck, the so called continuing failure of our economy (despite reports saying otherwise), Republicans taking back the House, etc.. etc... our President tells us we need to end the corporate takeover of our country that has plagued us the past 50 years. Yet, no one will hear him, because it is a simple blimp at the bottom of the tv screen. Our so called "liberal" media decides its better to talk about Beck. After all, why would a corporation want to end corporatism?!?!

It would seem there are no longer a Few Good Men.

domingo, 29 de agosto de 2010

Preguntas para Ramírez y Villanueva

Horacio Medina
El Venezolano / ND

Preguntas para Ramírez y Villanueva

Agosto 21, 2010

Esta semana, tal como lo hemos venido haciendo, queremos abordar un par de aspectos que nos obligan a poner en alerta y en evidencia, a todos los relacionados con los fondos de jubilación, la caja de ahorros y las previsiones contables para el pago de las prestaciones sociales.

¿Se volaron los Fondos de los trabajadores?

Desde el interior de la empresa, nos informan que los activos y recursos del Fondo de Jubilación sencillamente han desaparecido. Particularmente aquellos recursos contabilizados como divisas fueron utilizados para contribuir a paliar la emergencia ante la ausencia de divisas que “PDVSA” debería haber estado aportado.

Obviamente que Jesús Villanueva, como Auditor General tiene entre sus manos informes de auditoría que bien, desvirtuarían esta versión o comprobarían los manejos dolosos de los encargados de administrar el Fondo constituido con dinero de los trabajadores jubilados. Lamentablemente, Villanueva, traicionando su compromiso profesional y ético como Auditor, se ha dedicado a ocultar las realidades e irregularidades en función de sus intereses personales.

Con relación al Instituto Fondo de Ahorro (PDVSA IFA), la información que recibimos es la misma, los funcionarios de la empresa, bajo el mando de Rafael Ramírez han saqueado el Fondo de Ahorros sin que haya mediado control interno alguno, sin que haya procedido la Contraloría Interna. De ser así, es obvio que tampoco el señor Villanueva se ha ocupado de pedir cuentas y exigir explicaciones.

Estaremos atentos y prestos a confirmar o desmentir la veracidad de estas informaciones, entre tanto emplazamos al Auditor Villanueva a cumplir con su función y presentar un informe detallado del manejo de los recursos de estos Fondos.

¿Dónde está la previsión contable de las prestaciones no pagadas?

De seguro que a muchos esta pregunta los sorprenderá. Algunos se sorprenderán porque la desesperanza aprendida y la resignación ante lo robado, le hace obvia la respuesta: “no importa, nunca pagaran”. Otros, mostraran sorpresa pensando en nuestra ingenuidad, porque imbuidos en su prepotencia y su idiotez funcional creen que el poder será eterno y nunca serán obligados a pagar. Se perciben omnipotentes sin percibir como se derrumba su poder, por la ineficiencia y la inviabilidad de un proyecto contrapuesto a la esencia del ser humano.

Sin embargo, quienes estamos persuadidos de nuestra fuerza, convencidos que el Valor de la Razón terminará por imponerse, queremos tener una respuesta a esta interrogante, máxime cuando continuamos sin decisión judicial definitiva. El monto de la previsión rebasa con holgura los 30 mil millones de dólares. Una cantidad que haría tambalear a cualquier empresa. No estamos locos ni desvariando, estamos conscientes de lo que escribimos y lo que avizoramos y absolutamente convencidos de poder demostrar el exabrupto jurídico, social y empresarial cometido primordialmente por Hugo Chávez Frías, Alí Rodríguez Araque, Rafael Ramírez y María Cristina Iglesias, en contra de 23 mil trabajadores de PDVSA, “la vieja”, despedidos injusta e ilegalmente.

El PARO CIVICO NACIONAL, se inició el 02 de diciembre. Al día siguiente y, luego de múltiples agresiones e irregularidades, en horas de la noche, el Presidente de PDVSA, Alí Rodríguez Araque convoca, a través de la señal de Venezolana de Televisión a organizaciones paramilitares, a hacerse presente en las instalaciones de la empresa para garantizar su protección.

Como consecuencia, contingentes civiles de hombres armados tomaron los edificios de PDVSA La Campiña, La Salina en la Costa Oriental del Lago y paulatinamente, todas las instalaciones operacionales. Resulta indudable e irrefutable que a partir de ese momento, el acceso a PDVSA quedó bajo el control de Alí Rodríguez Araque y sus grupos anárquicos armados y ajenos a la institución. Además, estos grupos civiles armados impedían el acceso a los trabajadores y mantenían hombres armados dentro de las áreas operacionales.

El día miércoles 04 de diciembre le pedí en comunicación directa con Alí Rodríguez Araque, una reunión de emergencia. Nuestro objetivo era rechazar la presencia del personal civil armado dentro de las instalaciones que impedían la operación del Plan de Contingencia Institucional; reclamar la actitud de violencia de estos grupos civiles armados en los portones e instalaciones de la empresa, impidiendo el acceso del personal a sus puestos de trabajo. Manifestarle nuestra preocupación por que su Plan de Contingencia Paralelo podría ocasionar accidentes y daños irreversibles con posibles riesgos de pérdidas de vida.

Finalmente, puntualizarle que todas estas irregularidades resultaban un impedimento para una posible normalización de las actividades ante el cese del Paro Cívico Nacional. Lamentablemente este “señor” nunca tuvo la intención de resolver la crisis, por lo contrario, su interés era profundizarla para provocar una paralización total de la Industria.

Todo esto lo podemos demostrar inequívocamente, encontraremos la justica que tanto hemos buscado y veremos como la pregunta que luce ingenua e irrelevante, al día de hoy, se tornará en un drama de incalculables proporciones y de altísimo impacto. ¿Qué piensa el Auditor General Jesús Villanueva? ¿Qué piensan sus colaboradores? ¿Qué piensa la Consultoría Jurídica?

viernes, 27 de agosto de 2010

La muerte lenta del castrismo

La muerte lenta del castrismo

La muerte lenta del castrismo


Por: Fernando Mires - NOTA DEL AUTOR: Este artículo ha sido escrito como prólogo al libro “Castrismo y Socialismo”- “Crítica a los fundamentos del socialismo siglo XXl” escrito por Jaime Benson, Profesor Catedrático en el Departamento de Economía en el recinto de Río Piedras, Universidad de Puerto Rico. Como si fueran tocados por una vara mágica para que aparezcan justo en el momento preciso, hay libros que traen consigo el extraño signo de la oportunidad. Es el caso de éste libro y cuyo subtítulo es “Los fundamentos del socialismo del siglo XXl”. De acuerdo al autor, el llamado socialismo del siglo XXl no significa ningún aporte teórico; no trae consigo nada nuevo; no es más que la prolongación del castrismo del siglo XX hacia el siglo XXl. De ahí que no deja de ser muy interesante mencionar que el libro al que hago referencia y que me honro en prologar ha sido terminado justo cuando está finalizando una historia que atravesó y marcó todo el universo latinoamericano: la tortuosa historia de la revolución cubana.
1.
Miremos hacia la Cuba de hoy: un Fidel canceroso y senil. Un Raúl que se sujeta en las sotanas de curas católicos para no caer definitivamente en el abismo. Una Habana maloliente, destartalada y maltratada, pero sobre todo, emputecida y violada. Cientos de presos salidos de cárceles infernales, negociados a cambio de un puñado de dólares que permitan respirar algunos minutos más a los esbirros del régimen. Prisioneros en mortales huelgas de hambre. Mártires de la democracia. Blogueros valientes, inclaudicables. Mujeres vestidas de blanco. En fin, todo eso, y muchos más, son los símbolos precisos de la lenta muerte de un sistema social injusto, de una dictadura implacable, de un error histórico cuyas magnitudes son muy superiores al tamaño de la hermosa Isla.
La dictadura de los Castro agoniza, y el problema para Raúl y sus secuaces es como saltar hacia el otro lado del abismo, o lo que es parecido: como realizar una transición económica desde el comunismo salvaje hacia el capitalismo social de mercado, salto mortal que llevará más temprano que tarde a otro salto aún más mortal: el salto que va desde una sangrienta dictadura militar hacia una democracia moderna.
Ambos saltos son muy superiores a las fuerzas de Raúl y los generales que lo siguen. De ahí que en estos momentos de triste agonía, Raúl y los suyos contemplan el otro lado del abismo, hacen como que van a saltar y luego dan un paso atrás, aterrados. Quizás Chávez, el adalid del socialismo del siglo XXl -remedo venezolano de ese remedo cubano que no era más que un remedo soviético- pueda mantenerlos intubados un tiempo más. Quizás para Raúl y los suyos el problema no es sobrevivir sino simplemente retardar el momento de la muerte final.
Cuba no muere, pero en Cuba más de algo está muriendo. Y, por lo mismo, naciendo. Tal vez algún día Pablo Milanés hará un canto a lo que está naciendo. Pero por el momento nadie sabe lo que es. En cualquier caso, después de haber leído el magnífico libro escrito por Jaime Benson tengo la impresión de que ese “algo” que muere (y que nace) es más que el fin de uno de los últimos regímenes exponentes del “socialismo real”.
2.
Por supuesto, en Cuba muere uno de los últimos exponentes del socialismo real. Y lo peor, muere antes de haber nacido, y si seguimos con atención los capítulos “económicos” (sobre todo los dos primeros del texto) del libro de Jaime Benson, tendríamos que decir que, además, muere antes aún de haber sido concebido. En ese punto el destino de Cuba no se diferencia demasiado del que corrieron los regímenes satélites de la URSS después de la caída del imperio soviético. Todos perecieron en medio de un socialismo imaginado por las correspondientes dictaduras como fase inferior del comunismo, periodo de supuesta transición hacia la sociedad perfecta, fase que constituye uno de los objetos preferidos del análisis de Benson.
No está de más recordar que todas esas economías del pasado reciente llamadas socialistas obedecían las líneas de un plan llamado de transición; por lo general, de una doble transición, a saber: la transición del capitalismo al socialismo y la transición del socialismo al comunismo. Parodiando a Trotsky quien postuló la tesis de la revolución permanente, podríamos decir que las dictaduras comunistas se orientaron de acuerdo a la tesis estalinista de la “transición permanente”.
El mismo término “socialismo real” quería significar que ese socialismo que imperaba en esas naciones era el “hasta ahora” posible, parte de una transición que alguna vez iba a terminar en el socialismo sin transición: el comunismo total, el fin de la historia, el más allá de todo más acá.
La ideología del socialismo como transición permanente cumplía, a su vez, el objetivo de justificar a las más diferentes perversiones políticas de nuestro tiempo.
De todas esas perversiones quizás la más perversa era y es la perversión dictatorial pues hasta ahora nadie ha sabido de un proceso de construcción del socialismo que haya sido realizado en términos democráticos.
La dictadura socialista -y ese es el punto que diferencia a las ideologías comunistas de las ideologías socialistas democráticas- no significa sólo una ruptura con la democracia sino que es, o nos ha sido vendida, como “una necesidad histórica” ; una etapa que hay quemar para acceder a la siguiente. Una necesidad, es decir, un medio del que se sirve la historia en ese camino que culminará, de acuerdo a la ideología marxista, en la realización del comunismo: “fase superior del socialismo”
Efectivamente, el marxismo es la única ideología de nuestro tiempo que justifica e incluso exalta a la dictadura como el mejor sistema de dominación política posible. Esa, y no otra, es la razón por la cual tantos dictadores han sido atraídos por la ideología marxista aún sin haberse dado el trabajo de leer a Marx (como confesó una vez Castro y como confesó recientemente el “neo-marxista” Chávez). Es decir, mientras los dictadores no socialistas, desde Trujillo a Pinochet, los dictadores socialistas no solamente no niegan la existencia de sus dictaduras sino, además, las enaltecen como partes de una fase “científicamente” programada, destinada a realizar la (infinita) transición que se extiende desde el capitalismo al comunismo. En ese punto Karl Marx tiene más de alguna culpabilidad.
En el Manifiesto Comunista, así como en sus breves trabajos destinados a comentar los luctuosos acontecimientos que dieron lugar a la Comuna de París, Marx, llevado por su innegable ímpetu literario, utilizó, y más bien como metáfora, el concepto de dictadura pero no para referirse a un régimen político determinado sino a una estructura socioeconómica dividida en clases sociales: la dictadura de la clase capitalista sobre la clase proletaria. Luego -según Marx- la revolución socialista (o comunista) debería invertir los términos y en lugar de la dictadura de la burguesía, establecer la dictadura de la clase obrera: “la dictadura del proletariado”. El audaz Lenin, a su vez, desvió el sentido literario del concepto de Marx y otorgó al concepto de “dictadura” un significado supuestamente “científico” escribiendo incluso una apología a “la dictadura del proletariado” en ese panfleto que encandiló la mente de Chávez titulado “El Estado y La Revolución”. El mismo Lenin -sin duda uno de los más eximios manipuladores ideológicos de la modernidad- se las arregló después para concebir una “dictadura del proletariado” sin proletariado, esto es, una dictadura del Partido del Proletariado. El “gran aporte” del castrismo al marxismo- leninismo fue, a su vez, concebir una dictadura militar en nombre del partido, en nombre del pueblo, en nombre de todo: “la dictadura del militariado” que eso fueron y son las diversas dictaduras tercermundistas que ha asumido el socialismo como ideología de transición perpetua, siniestra familia a la que pertenecen Gamal Abdel Nasser en Egipto, Muammar al-Gaddafi en Libia, Sadam Husein en Irak, Baschar Assad en Siria, Robert Mugabe en Zimbawe, Fidel Castro en Cuba y tantos otros dictadores “socialistas” de la modernidad tardía.
Los ilustres personajes nombrados tienen, además de la ideología socialista, algo muy en común. Todos han sido dictadores en naciones inmersas en esa creación politológica europea llamada Tercer Mundo.
3.
De acuerdo a las casi siempre arbitrarias denominaciones geopolíticas de la Guerra Fría, el primer mundo estaba formado por las economías capitalistas altamente desarrolladas, el segundo por el mundo comunista y el tercero por todo aquello que sobraba, sobre todo en África y en América Latina. El Tercer Mundo era, en efecto, el mundo destinado a ser repartido entre los otros dos mundos.
En algunas naciones de ese “resto del mundo” que era el tercero, tuvieron lugar revoluciones anticoloniales de liberación nacional que, al recibir apoyo soviético, entraron como clientes a formar parte del imperio dirigido desde Moscú. De ahí que el mundo comunista se dividía en tres esferas: 1. la del núcleo imperial formado por Rusia y las naciones anexadas durante el periodo Lenin- Stalin 2. Las llamadas “democracias populares” en la Europa del Este, y 3. Los “socialismos tercermundistas”.
La Cuba castrista gozaba de un doble status. Por una parte era una “democracia popular” con todos los derechos y deberes que esa denominación implicaba, y por otra, era un “socialismo del Tercer Mundo” al estilo sirio o iraquí. De acuerdo a ese segundo status, Fidel Castro intentó continuamente perfilarse como un líder del Tercer Mundo, primero en contra de la URSS (periodo guevarista) y cuando eso ya no fue posible, al servicio de la URSS. Es en ese marco donde deben entenderse las aparentemente absurdas intervenciones de las tropas cubanas en países africanos, las intervenciones ideológicas en el Chile de la Unidad Popular, y la ocupación de puestos claves (económicos y militares) en la Venezuela de Chávez. El castrismo ha sido y es radicalmente intervencionista.
Ahora bien, después del derrumbe del “segundo mundo”, el comunista, el concepto de Tercer Mundo ha perdido toda relevancia ideológica. Hoy sirve sólo como metáfora para designar a las naciones pobres de la tierra, que son muchas. Sin embargo, después de la caída de la URSS y del fin de las “democracias populares” continuaron existiendo como islotes separados de contextos políticos y territoriales, diversos “socialismos” del Tercer Mundo. El más importante de todos, China, ya no pertenece ni al Tercer Mundo ni mucho menos al socialismo. Por el contrario, es una de las principales potencias capitalistas de la tierra y, como muchos economistas opinan, la verdadera locomotora del mercado mundial. Otras naciones “socio-tercermundistas” como Vietnam, han pasado a formar parte del ágil y agresivo capitalismo sudasiático, incorporando además en sus gobiernos formas avanzadas propias a las democracias occidentales. De ahí que del antiguo socialismo del Tercer Mundo queda muy poco. La nación más relevante, no por su economía sino por sus arsenales atómicos, es Corea del Norte. En el mundo árabe perviven todavía algunos reductos socio-tercermundistas (Libia, Siria, Sudán) pero no son más que despojos de lo que alguna vez fue el ambicioso proyecto “nasserista” destinado a desarrollar un socialismo árabe, militar y laico bajo el amparo del imperio soviético.
Las pocas dictaduras socio-tercermundistas que todavía subsisten son muy similares entre sí. En todas gobierna el Ejército bajo el mando de algún cruel y anciano caudillo. En todas prima el más aterrador atraso económico y cultural, y en todas aumentan las cárceles donde van a parar no sólo quienes piensan distinto al régimen, sino los que simplemente piensan. Se trata, está de más decirlo, de dictaduras agónicas, y tarde o temprano, como ya está ocurriendo en la Cuba castrista, desaparecerán de la faz de la tierra, o como ya ocurre en el caso árabe, serán tragadas por otros proyectos históricos como por ejemplo, el islamista. Mas, como acontece en el caso castrista, la muerte de esas dictaduras socialistas suele ser lenta, muy lenta.
Esas dictaduras –y en este punto tiene razón Jaime Benson- son el verdadero rostro del “socialismo del siglo XXl”. Es que no hay más; definitivamente no hay más.
El proyecto chavista visto desde esa perspectiva no es otra cosa que el último intento castrista para sobrevivir en América Latina. Pero la lenta muerte del castrismo arrastra consigo al chavismo. Sin un proyecto como el castrista, que ya casi no existe, el gobierno militar de Chávez – siempre que la ciudadanía venezolana lo permita- sólo podría sobrevivir bajo la forma de una dictadura militar clásica, una más de las tantas que conoce América Latina. Sin embargo, esa forma de gobierno también se encuentra en extinción. La Cuba castrista, que ya no es parte de un proyecto socialista imperial como ocurrió durante la existencia de la URSS, que ya no es parte tampoco del “socialismo del Tercer Mundo”, ha revelado al fin, en el momento de su lenta muerte, su verdadero rostro: el de una vulgar dictadura latinoamericana, caudillesca, populista y militar.
No Marx ni Lenin, ni siquiera Stalin viven en Castro. Tampoco Martí ni Guiteras. Pero sí Machado y Trujillo, Somoza y Batista, han regresado desde ultratumba para morir nuevamente, cubiertos esta vez bajo ese piadoso manto ideológico que eso, y no más, es la ideología del socialismo del siglo XXl.
Pero tampoco hay ningún motivo para regocijarse. Cuando derrocado Batista los guerrilleros de la Sierra Maestra entraron en la Habana, traían consigo la promesa de un mundo mejor. Fue por eso que no sólo en Cuba sino que en muchas naciones del mundo, recibimos a la joven revolución con los brazos abiertos. Cuando Cuba fue anexada por la URSS a iniciativas del propio Fidel, muchos supimos que ese mundo mejor estaba muy lejos de ser representado por los hermanos Castro. Mantuvimos todavía una que otra esperanza en que, en algún momento -pese al caso Huber Matos, al caso Cienfuegos, o al caso Padilla- “la revolución” regresaría a ese momento democrático y popular que le dio origen. Pero la revolución siguió adelante, hasta que terminó, como todas las revoluciones, devorándose a sí misma.
4.
Mi ruptura personal con la Cuba de los Castro la realicé después del golpe de Estado de Pinochet en Chile. Desde ese momento prometí posicionarme en contra de todo gobierno que mantuviese cárceles repletas de presos políticos, que obligara a miles a abandonar su patria y vivir en el exilio, que en vez de políticos, gobernaran militares. Cuba era una de esas naciones. Decidí entonces romper con la Cuba castrista y comencé a escribir en 1975 un libro que diera testimonio de esa ruptura. El libro fue publicado recién en 1978, en Medellín, Colombia. El título de ese libro es: “La revolución no es una isla”. Algunos de mis amigos habían realizado esa ruptura algo antes que yo. Otros la realizaron después. Otros, mucho después. Algunos no la realizaron jamás. Estos últimos son para mí un enigma.
5.
El libro de Jaime Benson tiene la particularidad de hacer revivir, paso por paso, los diversos momentos y estadios atravesados por la Cuba castrista. Para decirlo en clave semiótica, se trata de un libro de-constructivo. Las discusiones ideológicas en las que participaron teóricos como Mandel y Bettelheim, los objetivos nunca alcanzados, el terror estatal, la utopía de la revolución continental, la locura del Hombre Nuevo, las zafras milagrosas, los interminables discursos de Fidel, la lógica de la lucha armada, en fin, pasaje tras pasaje nos son presentados diversos momentos ya olvidados de un proceso que nunca fue lineal..
De-construcción dificilísima. Jaime Benson ha resistido, por ejemplo, la tentación de analizar todo eso que sucedió desde la perspectiva presente-pasado, que es lo que hacen muchos. Por cierto, como el autor de una novela policial, Benson conoce el final trágico de esa historia, pero la va narrando como si no lo supiera, es decir, desde una rigurosa perspectiva pasado- presente que es y debe ser la del buen historiador. En ese sentido se trata de un libro no ideológico. El autor no quiere fundamentar ninguna gran verdad ni mucho menos una visión del futuro. Benson deja que los hechos hablen por sí solos; y los hechos, hablan. Esa es quizás una de las razones que me impulsa a preguntar nuevamente acerca del enigma ya mencionado.
¿Cómo puede ser posible que todavía existan personas de las cuáles yo pienso que son suficientemente sensibles e inteligentes o por lo menos, normales, y que sin embargo siguen prestando su apoyo a “eso” que hoy es el castrismo? Entre esas personas hay algunas que han sufrido bajo dictaduras militares, que han perdido deudos y amigos, que han vivido el exilio, que han sido incluso torturados y a pesar de todo eso no sienten o no son capaces de expresar un mínimo de solidaridad con las víctimas, las miles de víctimas del militarismo castrista ¿Cómo puede ser posible que existan esos seres que nunca han sido muy fieles en sus vidas privadas pero que con respecto a la Cuba castrista mantienen una fidelidad a toda prueba, dignas del más apasionado de los amores? ¿Cuáles son los mecanismos que llevan a esos individuos a tratar de traidores y renegados a todos aquellos que viendo el rostro horroroso de la realidad se niegan a decir que ese rostro es bello? Creo que ya ha llegado el momento de intentar algunas respuestas. Para comenzar, debo afirmar que no creo en el poder hipnótico-erótico de Fidel Castro. Deben existir otras razones.
Una, la que se me viene primero a la mente, es la razón ideológica. Para explicar mejor dicha suposición es preciso entender que las ideologías no sólo son sistemas de ideas petrificadas, sino, además, verdaderos programas de pensamiento. Hay quienes al adscribir a una ideología introducen en sus mentes un sistema de programación que los obliga a pensar en términos exclusivamente inter-ideológicos, de tal modo que cualquier intento para llevar una discusión más allá del programa ideológico internalizado, está condenado al fracaso. Esas personas pueden estar muy vivas en otras esferas de la vida cotidiana; en la literatura, en el arte, por ejemplo. Pero si tú intentas discutir políticamente con ellas, activas de inmediato la programación ideológica. Esa es la razón que me ha llevado a pensar que las ideologías en muchos casos son patológicas, del mismo modo como muchas patologías son ideológicas.
Ahora, uno de los elementos centrales de la programación ideológica castrista dice más o menos así: independientemente a los errores cometidos en Cuba, hay que tener en cuenta que Cuba es socialista, y por lo tanto, Cuba se encuentra situada en una fase superior al capitalismo.
Está de más decir que dicho recurso ideológico reposa en una creencia basada en una suerte de naturalismo historicista (materialismo histórico de acuerdo al léxico marxista) heredado de la doctrina positivista y que la ideología marxista hizo suya. De acuerdo a dicho naturalismo, muy presente en diversos institutos de sociología latinoamericanos, la historia sigue una línea que la impulsa a avanzar hacia adelante, produciendo formaciones sociales cada vez más evolucionadas. Por lo tanto, que en Cuba se pueden cometer todas las atrocidades imaginables está justificado de antemano pues la naturaleza socialista de Cuba es superior a la de cualquier país capitalista.
Es evidente que para mantener un programa de pensamiento como el descrito, se requiere de una firme creencia en la idea de la progresividad histórica. Sin esa creencia, la ideología, efectivamente, no funciona. No hay, en verdad, ideología sin creencias. Pero las creencias son, a su vez, bases del pensamiento religioso. Esa constatación me lleva, por lo tanto, a un segundo intento de explicación. La formularé como tesis: se trata de la ausencia, o baja presencia de religiosidad que, en América Latina, aunque parezca lo contrario, es evidente. Esa ausencia de verdadera religiosidad (espiritualidad) es la que, a su vez, permite la entrada triunfal de las ideologías. De acuerdo con Hanna Arendt, las ideologías no son religiones, pero pueden substituir perfectamente a las religiones.
Hay que precisar que bajo el término religiosidad no entiendo nada parecido a eclesialidad, ni tampoco a determinadas adscripciones formales o rituales a diversas confesiones y religiones. Religiosidad significa antes que nada establecer una relación de comunicación con una instancia que si bien pertenece a este mundo no sólo es de este mundo, instancia que es antes que nada espiritual, y por lo mismo, adquiere, para los creyentes, la categoría de divina. En cierto modo, y la tesis no es mía sino de Peter Sloterdijk (“Zorn und Zeit”), el ser humano al ser pensante (metafísico) es portador de un potencial trascendente. Sin embargo, y sigo también aquí a Sloterdijk, ese potencial puede ser invertido en un objeto adecuado, que en una religión es Dios, pero también puede, y de hecho es lo que ocurre más frecuentemente, en la divinización de un objeto no religioso que suele ser otra persona, un cantante entre los más jóvenes, o un deportista, y en la política, una ideología reencarnada en la presencia de un líder al cual le son conferidas propiedades sobrehumanas. En ese caso estamos frente al síndrome de la idolatrización que en la vida política, sobra decirlo, suele ser muy frecuente. También es frecuente que, frente a la incapacidad de encontrar a Dios hay quienes optan por depositar ese amor destinado a Él, en cualquier pobre diablo. Si mal no recordamos, hasta Hitler fue divinizado por un pueblo enloquecido.
No obstante, más allá de cualquier intento racional de explicación, hay algo que parece cada vez, aún para las personas más ideologizadas, imposible de ser negado. El castrismo está llegando lentamente a su hora final. Con ello quiero insinuar que de a poco nos aproximamos al momento en que después del derrumbe definitivo, cuando sean reveladas todas las verdades que ha ocultado el régimen, muchos de los que todavía hoy defienden ese “socialismo” tomarán su cabeza con ambas manos y preguntarán: ¿“Cómo pude haber apoyado a “esto?” Así pasó después de la caída del nazismo. Así pasó después del derrumbe del comunismo.
No, no estoy juzgando a Fidel Castro ni a los suyos. Al fin y al cabo nadie es nadie para juzgar a nadie. Por el contrario, soy de los que piensan que hubo una vez en Cuba un joven idealista, lleno de ideas y arrojo, capaz de morir pero también de matar por una utopía. Como él hubo varios en la isla, y los hay y los habrá en muchas otras partes. Ese joven, así como quienes lo siguieron, imaginaron en su ardiente fantasía que no sólo había que derribar una tiranía sino, además, cambiar el mundo. Por lo tanto el problema no sólo está en la mente de esos jóvenes sino también en quienes creyeron en ellos. El problema es que para cambiar al mundo había que hacer, desde el comienzo, una división tajante entre quienes cambian el mundo y quienes debían ser cambiados. Y, como suele ocurrir, hubo muchos que no querían ser cambiados de acuerdo a quienes querían cambiarlos. Esos jóvenes decidieron entonces cambiarlos por la fuerza, para terminar así convirtiendo a todo un pueblo en un objeto de cambio. De este modo la isla que iba a cambiar el mundo fue convertida en una mazmorra que al serlo, terminó cambiando a quienes querían cambiar el mundo. Fue así que los Castro y muchos otros se convirtieron de liberadores en carceleros. Y esa cárcel siguió creciendo, y creció hasta tal punto, que hasta los propios carceleros llegarían una vez a ser prisioneros. Porque en el fondo Raúl Castro lo sabe: él es un prisionero, uno de los tantos que pululan en esa cárcel que es Cuba. Un prisionero que, por si fuera poco, no puede huir. Porque además de un prisionero, él, Raúl, es su propio carcelero.
Fidel Castro, en cambio, no lo sabe; o no quiere saberlo. He escuchado con atención sus últimos mensajes. Nos habla de guerras atómicas, de colapsos ecológicos, del fin del mundo: en fin de aterradoras visiones apocalípticas.
No es necesario ser un eximio psicoanalista para entender que las visiones apocalípticas son reproducciones de ese colapso personal cuya posibilidad porta cada uno: la muerte. Fidel Castro ha descubierto tal vez que él también es un ser mortal, un simple mortal entre tantos. Sabe, pero no quiere saber, que todo aquello que fundó sobre la sangre derramada está muriendo y que el socialismo cubano no es más que la ruina de lo que nunca fue. En gran medida Fidel, el Patriarca, ha buscado refugio en el triste otoño de su senilidad. De esa senilidad que lo protege de sí mismo, o de esas verdades de las que no quiere saber ni escuchar porque esas verdades no son otra cosa que sus miedos. Sus propios, terribles e infinitos miedos.