martes, 6 de diciembre de 2011

Programa petrolero de Pablo Pérez: acuerdos y desacuerdos

Programa petrolero de Pablo Pérez: acuerdos y desacuerdos:

Gustavo Coronel



Después de hacer algunos considerandos bastante sensatos sobre la actual situación de la industria petrolera venezolana, el pre-candidato presidencial Pablo Pérez anuncia lo que haría en esa materia, de llegar a la presidencia. Es esto:
Qué haremos en nuestro Gobierno
de unidad

Primera decisión: Cumpliré lo dispuesto en el artículo 303 de nuestra Constitución Nacional: el Estado conservará la totalidad de las acciones de Petróleos de Venezuela, S.A.

Mi comentario: la propiedad total de las acciones de Petróleos de Venezuela por parte del Estado no debe ser un mandato constitucional sino un asunto que debe ser decidido de acuerdo a lo que más le convenga a la Nación, no solamente al Estado. La experiencia que hemos tenido por cultivar este mito ha sido muy negativa. La propiedad exclusiva de las acciones de PDVSA es un mito que cultivan los políticos de izquierda en nuestro país, como si ello fuera un asunto religioso. Esta propiedad estatal y monopólica de los medios de producción es propia de países comunistas y/o de países atrasados. Brasil colocó un 30 por ciento de las acciones de Petrobrás en el mercado de valores y se sacudió el mito del monopolio estatificador. Lula, más a la izquierda que Pérez respetó esa apertura, así como la ha respetado la ex-guerrillera Roussef. Statoil de Noruega tiene sus acciones en el mercado de valores. En Inglaterra terminaron con la empresa estatal de petróleos. En Rusia las empresas del estado como Rosneft tienen hasta un 11 por ciento de acciones, en forma de GDR’s, en el London Stock Exchange. En los países más adelantados no existen las empresas petroleras como monopolio del Estado. Algunos, como USA, ni siquiera tienen una empresa petrolera del estado. Esto que nos promete Pablo ya suena como adorar a María Lionza.

Segunda Decisión: Aseguraré la continuidad operacional y optimizaré la cartera comercial de la IPN, con el propósito de evitar interrupciones y restablecer la confianza en la Empresa, el país y el estado de derecho.

Mi comentario: de acuerdo contigo, Pablo.

Tercera decisión: Ordenaré auditorías técnicas y financieras para establecer con precisión el estado operacional comercial, financiero y jurídico de la Empresa. Se hará necesario revisar los esquemas legales vigentes que guían la industria; todo con el propósito de re-estructurar la industria y otorgarle la flexibilización de arreglos institucionales, sacarla de la minusvalía en que se encuentra y recuperar su credibilidad en beneficio del país.

Estas auditorías harán especial énfasis en:

A. Evaluación de los convenios existentes y los nuevos proyectos en la Faja del Orinoco, gas y costa afuera.

B. Evaluación de los convenios y precios en el mercado interno, y eliminación del contrabando de extracción

C. Revisión y optimización de la cartera comercial de exportación, así como los convenios de compra de crudo y productos a terceros destinados a complementar el déficit existente en nuestros suministros, con especial atención para los convenios geopolíticos e ideológicos con el propósito de recuperar mercados más rentables.

Estas auditorías conllevarán a la realización de mesas de trabajo sobre productividad, sinergias con distintas compañías especializadas, organizaciones empresariales y de trabajadores, colegios profesionales, universidades y centros de investigación y personal ex -PDVSA.

Mi comentario: Estoy de acuerdo con las auditorías propuestas por Pablo, pero lo esencial es lo que hay que hacer después que terminen las tales auditorías. Es preciso definirse de una vez por todas sobre los precios en el Mercado Interno. Es criminal que se le tenga miedo a sincerar estos precios y que se siga regalando la gasolina a los venezolanos. Decir que tenemos mucha gasolina y que debe ser barata, como lo repiten muhos venezolanos, es un mito cobarde que hay que enfrentar de una vez por todas, salga sapo o alga rana.

Cuarta decisión: Daré instrucciones para de inmediato recuperar e incrementar el nivel de producción, con esfuerzos directos propios así como con el concurso de terceros en las áreas tradicionales existentes. Las necesidades de la industria petrolera superan la capacidad de ejecución de cualquier operadora individual.

Mi comentario: Hay que resistir la tentación de decir “daré instrucciones”. Ya hemos tenido años de pesadilla porque un presidente se la pasa “dando instruciones”, a cual más insensata. La recuperación de la producción, cuando, como y cuanto, debe ser el resultado de una política petolera integral que termine con el mito de la estatificación. Hay que llamar al sector privado internacional y nacional a colaborar. Pablo lo dice pero todavía está hablando de “esfuerzos directos propios” y ello sugiere la sobrevivencia de un sesgo estatificante que me parece erróneo y peligroso.

Continúa Pablo:

Esto se hará sin paralizar las operaciones de los proyectos de la Faja, en los cuales procederemos a una jerarquización de activos con mayor rentabilidad, a una ampliación de tratamientos con mejoradores de crudo mediante convenios, a la disposición del coque petrolero para su uso interno y exportación a la industria eléctrica, y a considerar el retomar la producción y venta de Orimulsión.

Es precisamente en la Faja donde existe el gran potencial de crecimiento de producción, pero a la vez el mayor reto en lo que respecta a inversión y tecnologías necesarias para su explotación y comercialización.

Mi comentario: No se dice que la situación actual en la faja es caótica. Hay que desmontar con urgencia lo que Diego Gonzalez llama el “Parque Temático” que Chávez ha creado en la Faja, un parapeto donde 30 empresas corren de un lado a otro como gallinas decapitadas, pisándose mutuamente los callos, sin hacer mucho que no sea hablar de lo que van a hacer en el futuro.

Sigue Pablo:

Para el 2008 existían en Venezuela 17 mil 637 pozos petroleros cerrados pero capaces de producir. Probablemente hoy lleguen a más de 20 mil pozos inactivos. Si asumimos que un porcentaje importante de estos pozos (50%), puede ser reactivado, calculando un promedio de 150/200 barriles diarios por pozo y optimizando los convenios a los estrictamente rentables, será factible alcanzar, de manera gradual y sostenida, un incremento de la producción petrolera nacional en cerca de 2 millones de barriles diarios al mediano plazo.

Mi comentario: No estoy en desacuerdo pero hay que enfatizar que un pozo debe ser reactivado solo cuando se demuestre que será comercial hacerlo.

Continúa Pablo:

Es menester que en este programa de aumento de la producción y, sobre todo, de optimización de ingresos petroleros, se evalúen los alcances del precio de los combustibles en el mercado interno, de los convenios, condiciones y precios de venta de crudo a Cuba, Petrocaribe, Acuerdo de Caracas, Convenios de Cooperación con China. Se estima que por estos mecanismos Venezuela deja de cobrar en efectivo y/o no ingresan al flujo de caja de la empresa estatal lo equivalente a 1.2 millones de barriles diarios. Es también preocupante la deuda actual de PDVSA de más de 30.000 millones de dólares, lo cual comprometen el futuro financiero de la industria.

Mi comentario: estoy de acuerdo en que hay que cortar convenios criminales como el hecho con Cuba, desde el dia uno del nuevo gobierno. PetroCaribe debe ser revisada con urgencia porque no podemos seguir cambiando petróleo por cambures y caraotas negras. Los Fondos Chinos representan un crimen de magnitud colosal que deben ser denunciados. La deuda actual de PDVSA es más que preocupante, Pablo, es un atentado contra la Nación. Los directivos actuales de PDVSA deberán ser enjuiciados por ineptos y traidores a su misión gerencial.

Dice Pablo:

Lo anterior requerirá, por una parte, solventar aspectos legales que garanticen las inversiones privadas y, por la otra la simplificación de muchos procesos, especialmente los de importación y contratación de equipos con nuevas tecnologías.

Nuestros planes y proyectos de aumento de la producción y defensa de los precios petroleros los haremos dentro del marco de entendimiento y cooperación con nuestros socios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP.

Mi comentario: La permanencia en la OPEP es otro mito que hay que encarar con sinceridad. No es aceptable decir categoricamente lo que dice Pablo, es decir, que debemos condicionar nuestros planes y proyectos petroleros a lo que se decida en la OPEP. La OPEP tampoco es religión. Tuvo su momento y tenemos una relación históica muy especial con ella, pero ya ha pasado a ser una organización bastante inefectiva. No digo que hay que salir de ella pero tampoco digo que hay que permancer en ella a todo trance. Hay que ver que es lo que le conviene la Nación.

Sigue Pablo:

En mi gobierno pondremos énfasis a las acciones tendentes a captar recursos financieros para cubrir las inversiones requeridas (propias y de terceros), para adquirir las tecnologías de punta con empresas venezolanas en asociación con empresas de otros países y a promover el capital humano de carrera, el que salió de la industria y del país, así como el proveniente de la propia PDVSA, gremios, universidades, escuelas técnicas y sindicatos. Todos, sumando esfuerzos sin distingos de ninguna índole.

La reactivación de la producción, las actividades de recuperación y construcción de nuevas infraestructuras de producción, refinación, terminales de embarque, oleoductos, gasoductos y transporte, la utilización de las reservas de gas, el rediseño del parque refinador y la promoción de la petroquímica, en el marco de la preservación del medio ambiente, conllevarán, todos en conjunto, a una importante generación de empleos dentro de la propia industria.

Igual capacidad de oferta de nuevos empleos ocurrirá en las actividades colaterales de la industria, tales como talleres, hoteles, comercio, restaurantes, banca, entre otros, en los 170 municipios petroleros y gasíferos del país.

Quinta decisión: En la importante área de capacitación y captación de recursos humanos, daré instrucción para la inmediata reactivación del Centro Internacional de Educación y Desarrollo -CIED-, con un nuevo enfoque de calidad global, competitivo a favor de las nuevas generaciones de profesionales venezolanos.

También ordenaré la revisión y adecuación del Instituto de Tecnología Venezolana Petrolera -INTEVEP- a las necesidades tecnológicas de PDVSA y a la implementación de acuerdos de cooperación con universidades e institutos tecnológicos del país y del extranjero.

Mi comentario: Favor dejar de “dar instrucciones” y de “ordenar” nada. Todo lo relacionado con esta industria debe ser objeto de análisis, no de órdenes o instrucciones. Conceptualmente, estoy de acuerdo con Pablo en que hay que poner a los centros tecnológicos y de entrenamiento en condiciones operativas profesionales, no esa merienda ideológica en las que fueron convertidos por Chávez.
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Sobre la importante sexta decisión que propone Pablo, la que versa sobre la utilización del ingreso petrolero, haré mis comentarios en un escrito separado, ya que es un tema que requiere de bastante análisis.

Pienso que los demás pre-candidatos deberían hacer algo similar a lo que hizo Pérez. Que nos hagan saber sus programas petroleros!

Eddie Ramírez: “La Colina de las Hamburguesas”

Eddie Ramírez: “La Colina de las Hamburguesas”:

En la guerra de Vietnam, se ordenó a un batallón estadounidense tomar la Colina 937, considerada como estratégica, lo cual logró a costa de muchas bajas. Fue tal la carnicería que dicha acción fue bautizada como “la toma de la Colina de las Hamburguesas”. La 937 resultó no ser estratégica y a los pocos días fue abandonada. Los sobrevivientes ofrecieron 10.000 dólares por la cabeza del teniente coronel que dirigió la operación.

En Venezuela, este 7 de agosto el de Sabaneta declaró que en el 2002 ordenó a Alí Rodríguez tomar “esa Colina”, es decir Pdvsa, porque era estratégica para su revolución.

Las frecuentes denuncias realizadas por diputados, por expertos petroleros, economistas y por Gente del Petróleo, ponen en evidencia que esta toma tuvo un elevadísimo costo para los venezolanos.

Basta recordar que en el 2001 Pdvsa tenía un total de 69.364 trabajadores, cada uno produjo 47,1 barriles por día y la deuda era de 7.544 millones de dólares, con un barril a 20,2 dólares.

En el 2010, la empresa contaba con 108.949 trabajadores, desconociendo el nivel de educación de 30.682 de ellos; cada trabajador produjo solo 27,3 barriles por día, 2.805 trabajadores resultaron lesionados y la empresa compró a la competencia crudo y productos por 36.849 millones de dólares.

Hoy, con un barril a más de cien dólares, la deuda es de 32.000 millones de dólares, sin incluir el préstamo chino, los casi 11.000 millones de dólares de deuda a proveedores, ni los pasivos laborales con el personal ilegalmente despedido.

Quienes defendimos esa importante Colina para el país resistimos la embestida de los rojos desde febrero hasta abril del 2002. Esa resistencia fue factor importante en la rendición incondicional del teniente coronel el 11 de abril. Se pactó un armisticio cuando el ejército lo regresó al poder, pidió perdón y nos reintegró a nuestros cargos. Como todo granuja, ese armisticio lo utilizó para fortalecerse y preparar el ataque del 2 de diciembre de ese mismo año.

Casi 23.000 trabajadores de Pdvsa y miles de otros ciudadanos cayeron defendiendo la democracia y la Colina de todos los venezolanos. “Había que tomar esa Colina ya que no teníamos recursos, ellos se los llevaban”, declaró descaradamente el perverso inquilino de Miraflores.

Por ello, a nadie debe sorprender que hoy Pdvsa sea el banco para financiar su revolución. El petróleo, anteriormente vendido por la Pdvsa meritocrática a precios de mercado, en dólares y de contado, hoy se regala o se negocia en condiciones lesivas para el país, además de la corrupción que impera dentro de la empresa.

Esta situación se revertirá el 13 de enero del 2013 y para recuperar esa Colina hay que respetar los derechos laborales de quienes la ocupan, reconocer los derechos conculcados de los ilegalmente despedidos y regresar al sistema de meritocracia. No estamos en esta lucha porque nos despidieron; nos despidieron porque no podíamos permanecer indiferentes.

Como en botica: Como independiente, apoyaré a Ocariz para Miranda y a Freddy Guevara para la alcaldía de Sucre; si votara en Baruta lo haría por Blyde y en Chacao por Graterón. En las presidenciales, las mejores opciones son María Corina y Pablo Pérez, en ese orden. El calumniador del 8, los que cerraron RCTV y 34 emisoras y acosan a Globovisión se amparan en jueces sumisos.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com



domingo, 4 de diciembre de 2011

Moisés Naím: El síndrome de Alabama

Moisés Naím: El síndrome de Alabama:

Hace pocos días en Tuscaloosa, Alabama, lugar simbólico del sur profundo de Estados Unidos y donde en una época floreciera el Ku Klux Klan y sus ideas sobre la supremacía de la raza blanca, ocurrió un incidente poco conocido y muy sintomático. En este caso, la víctima de las decisiones xenófobas, antiinmigración e irracionales del Gobierno local no fue un afroamericano pobre o un latinoamericano sin papeles. Fue Detlev Hagler, un ciudadano alemán de 46 años y ejecutivo de Mercedes Benz, una de las empresas que más gente emplea en Alabama y uno de los mayores inversionistas en ese Estado.

El señor Hagler conducía un coche Kia alquilado, al que le faltaba una placa de matrícula. Esto llamó la atención de un policía, que lo paró y, como es normal, le pidió el permiso de conducir. Pero el único documento que portaba Hagler era su identificación como ciudadano alemán. Y por ello terminó en la cárcel. Eso es lo que manda la legislación que, desde el pasado 1 de octubre, impera en Alabama. La ley ordena que quien no porte una identificación que acredite su estancia legal en el país deberá ser inmediatamente encarcelado y, eventualmente, deportado. Afortunadamente para Hagler, sus colegas recogieron del hotel su pasaporte con el oportuno visado y el permiso de conducir alemán, y con esas pruebas el ejecutivo pudo recobrar su libertad. Felyicia Jerald, portavoz de Mercedes Benz, informó de que la empresa iba a tomar “las medidas necesarias para instruir a los ejecutivos que invitamos y los colegas que nos visitan acerca de la documentación que exige el Estado de Alabama”.

La idea que anima la nueva legislación es hacerle la vida diaria tan difícil a los inmigrantes ilegales que estos decidan irse a otra parte, cosa que ya está pasando. También se ha hecho evidente que —sin quererlo— afecta a ciudadanos estadounidenses en situación perfectamente legal, y no a todos por igual. Desde que entró en vigencia, 66 individuos han sido encarcelados por no portar los documentos requeridos. De estos, la mitad son negros.

Una importante ironía en todo esto es que las empresas extranjeras perjudicadas por la nueva ley llegaron a Alabama gracias a un gigantesco esfuerzo financiero que hizo el Estado. A Mercedes Benz, por ejemplo, Alabama le concedió 253 millones de dólares en incentivos para que montara su planta allí. Lo mismo hizo con Hyundai y Honda. Inevitablemente, uno de los ejecutivos japoneses de Honda también fue multado hace poco por no llevar sus papeles. Así, las ganas de tener extranjeros que montan industrias choca con las ganas de expulsar a los extranjeros que inmigran ilegalmente. Quienes diseñaron esta ley no previeron que también les harían la vida menos grata a inversionistas extranjeros como al empleador de herr Hagler.

Nada es peor para la convivencia que la escasez. La generosidad, el altruismo o la tolerancia escasean cuando escasean el dinero y los puestos de trabajo. En épocas de crisis económica florecen la xenofobia, la crispación política, el proteccionismo y, en algunas partes, el racismo. Refugiarse en “los nuestros”, interpretar lo que sucede como una pugna entre “nosotros y ellos” y sentir que la gente distinta es una amenaza se vuelven reacciones comunes. Y nefastas. Han sido la causa de guerras, del auge de movimientos políticos con ideas repugnantes y de decisiones gubernamentales que, en vez de aliviar la mala situación económica, la prolongan. Los ejemplos históricos sobran —desde la crisis económica que llevó a Hitler al poder a la decisión de EE UU de aumentar los aranceles a las importaciones cuando no debía, lo que agravó la Gran Depresión de los años treinta. Ojalá que la actual crisis económica no produzca reacciones que merezcan estar en las páginas negras de los futuros libros de historia.

Afortunadamente, en Estados Unidos la competencia a veces funciona para limitar el impacto de las malas ideas. Allí no solo compiten las empresas, sino también los Estados. Y Misuri, que tiene una política mucho más tolerante hacia los inmigrantes y que también quiere atraer nuevos inversionistas, se está promoviendo activamente como un lugar donde los extranjeros pueden trabajar sin ser hostigados. “En Misuri tenemos muchas ventajas sobre Alabama”, dice un editorial del diario St. Louis Post-Dispatch. “Somos el Estado que le pide a la gente que nos muestre lo que sabe hacer, no el Estado que les pide los papeles”. Apuesto que, a la larga, esta competición la gana Misuri.

Estoy en Twitter @moisesnaim



viernes, 2 de diciembre de 2011

¿Capitalismo Popular o Economía Social de Mercado? | EcoSocial21 Economía Social de Mercado

¿Capitalismo Popular o Economía Social de Mercado? | EcoSocial21 Economía Social de Mercado

¿Capitalismo Popular o Economía Social de Mercado?


Por: Nazly Escalona

Hace varios días leí un artículo del profesor Emeterio Gómez, en el cual alababa la audacia de la precandidata María Corina Machado al proponer el “Capitalismo Popular” y afirma que la Economía Social de Mercado es una propuesta caduca de la democracia cristiana. Gómez plantea como lo verdaderamente novedoso el “Capitalismo Solidario”, en realidad, sospecho que a falta de una idea original de fondo, propone el relanzamiento de ideas ya consolidadas con un nombre nuevo.

Por supuesto, el profesor Emeterio no dice que la Economía Social de Mercado es el modelo de la Unión Europea establecido en el Tratado de Lisboa, que en Chile la Economía Social de Mercado es hoy tan defendida por Piñera como lo fue por los gobiernos de la Concertación, y despacha el tema con la frase “ideologías todas ellas atascadas en el siglo XX”. No podemos decir que estamos inventando la rueda en el siglo XXI sólo porque le hayamos agregado un dispositivo pues sigue siendo una rueda.

Afortunadamente, el pasado miércoles 26 de octubre tuve la oportunidad de asistir al evento “Menú Político” del IESA y escuchar la propuesta de la precandidata María Corina Machado. Machado explicó el Capitalismo Popular:

  • “Que el centro de Venezuela no sea el Estado sino la persona y la familia”.
  • “Aprovechar la eficiencia del mercado, lo cual enmarcamos en ´Capitalismo´, y combinarlo con la dimensión humana, que es lo ´Popular´”.
  • “Combinar libertad con igualdad de oportunidades”.
  • “Una nueva relación empresario-trabajador. No hay empresas sanas sin trabajadores contentos”.
  • “Toda la sociedad es responsable de los más necesitados, no sólo el Estado”.
  • “Tiene que haber una responsabilidad moral del empresariado”.
  • “Que haya programas de ayuda CONDICIONADA para que la gente desarrolle sus capacidades no para que la gente dependa cada vez más del Estado”.
  • “Que el Estado produzca bienes públicos, seguridad, salud y educación, y que los demás bienes los produzcan los privados”.
  • “Reducir los controles al mínimo, claro, hay cosas que hay que controlar, no se pueden permitir los monopolios”.
  • “Paz garantizada por una justicia oportuna”.
  • “Que todas las corrientes de pensamiento, religiones, culturas, clases sociales puedan encontrarse y aportar a la paz”.

En fin, los mismos principios de la Economía Social de Mercado que pueden verificarse en cada uno de los artículos de esta página: Responsabilidad Personal, Rendimiento, Subsidiariedad, Solidaridad, Paz Social y Concertación. Combinar libertad de mercado con equidad social. Un mercado con actores social y éticamente responsables.

De hecho, María Corina admite que “Este modelo tiene poco tiempo llamándose Capitalismo Popular”, y no hay razones para no creerle pues, en estos tiempos de la web 2.0, la expresión Capitalismo Popular ni siquiera tiene un artículo en Wikipedia, ni en español ni en inglés. Y si se le busca en google.com, por cada 50 enlaces 48 son enlaces a páginas venezolanas que informan, apoyan o critican la propuesta de María Corina. Es importante destacar que en los 2 enlaces restantes, que no se refieren a María Corina, suelen aparecer definiciones muy cortas como esta:

Expresión que hace referencia a la cada vez mayor accesibilidad de los pequeños inversores a los diferentes productos financieros. Especialmente a las acciones, que otorgan la propiedad parcial de una determinada compañía. Otra acepción es la que promulga la distribución de la propiedad de las empresas públicas entre el mayor número posible de ciudadanos para que se beneficien de los recursos que generen.

Y sé que éste concepto reducido no es el que quiere significar María Corina, toda vez que ella habla del Capitalismo Popular como una propuesta que abarca lo económico, lo político y lo social. De modo que, el respeto irrestricto a la propiedad, la dimensión humana, el principio de solidaridad, acercar la solución a las personas (municipalización y responsabilidad de la sociedad civil), la responsabilidad personal, alertar sobre la necesidad de un empresariado moral y éticamente responsable, la concertación como forma de interacción entre los distintos sectores de la sociedad y la búsqueda de la paz social, no son principios que provengan de una forma puntual de privatización de empresas como el Capitalismo Popular, sino de una propuesta con experiencias concretas de éxito vigentes y una escuela académica respectiva, y eso se llama Economía Social de Mercado.

Ahora bien, estamos en una campaña electoral y quizá no es digerible una propuesta que lleve por nombre “Economía Social de Mercado”, entonces es conveniente tomar los principios e ideas y sustituir el nombre por algo más atractivo. En este sentido, prefiero que Yon Goicoechea me responda por twitter “Estamos hablando de lo mismo, sólo que esta es una campaña electoral (…)” a que el profesor Emeterio diga “Economía Social de Mercado; ideologías todas ellas atascadas en el siglo XX…” y cuando vamos al detal encontramos Economía Social de Mercado con otro nombre. Nombre que genera notoriedad, bullicio y ruido, tanto como la predisposición a no escuchar todas las cosas acertadas que María Corina propone.

No es la primera vez que un candidato presidencial decide tomar los principios de la Economía Social de Mercado y hacer campaña llamándola con otro nombre. En Honduras, la campaña de Porfirio Lobo abogó “por una economía más humana y más solidaria”, y con frases sencillas se expusieron los principios de la ESM. Al igual que en Venezuela, se le decía a los más necesitados que los programas sociales de Zelaya serían descontinuados, entonces había frases de campaña como esta:

“Si crecer económicamente, es dejar de lado las políticas sociales para los humildes, como El BONO 10.000, no lo aceptamos”.

Este bono se vinculó con un condicionamiento que antes no existía, llevar a los niños a la escuela y a los centros de salud:

Un comando de campaña puede optar “Por una economía más humana y más solidaria” o por el “Capitalismo Popular” para hablar de Economía Social de Mercado, sin embargo, creo que la segunda opción ha sido más escandalosa que apropiada. Y como la mayoría de los electores no tendrán la oportunidad de escuchar a María Corina 40 minutos exponiendo el Capitalismo Popular y 60 minutos respondiendo a sus preguntas, solo les queda hacer burlas basadas en la noción previa que tienen de “Capitalismo” y de “Popular”.

A mí me queda el alivio de que los precandidatos de la UNIDAD no están tan distanciados como algunos suponen y, más allá del nombre que le pongan, plantean propuestas cercanas. A María Corina suele señalársele de derecha extrema individualista que defiende la privatización de todo en Venezuela, pero no es así. Al preguntarle sobre las misiones, sobre PDVSA, sobre la salud y sobre la educación universitaria María Corina respondió:

  • “MERCAL es poderoso pero abierto a la competencia y a la participación privada, no para liquidar al bodeguero”.
  • “PDVSA debe seguir siendo una empresa pública pero eficiente y supervisada por una Agencia Nacional de Energía donde participe la sociedad civil”.
  • “Se debe crear un fondo que otorgue un seguro de salud gratuito y de calidad” (como consecuencia del aumento de la producción de petróleo).
  • “Yo creo en la educación pública gratuita como está establecido en nuestra Constitución, en un país con tantas desigualdades no podemos ponernos a pensar en cobrarle a quienes no tienen. Eso sí, tiene que reconocerse el mérito y el esfuerzo (…)”.

El devenir de la campaña por las primarias nos irá mostrando si Capitalismo Popular era un nombre acertado para una propuesta que, a todas luces, es Economía Social de Mercado.

Nazly Escalona

@NazlyEscalona

jueves, 1 de diciembre de 2011

Maquiavelo y la razón de Estado

Maquiavelo y la razón de Estado:
Durante el Renacimiento italiano, el florentino Niccolò di Bernardo dei Machiavelli –más conocido por su nombre castellanizado: Nicolás Maquiavelo (1469-1527)– fue un personaje de fama tan singular y oscura que incluso, hoy en día, aún decimos que alguien astuto y pérfido es maquiavélico. Al parecer, él fue quien utilizó, por primera vez, el concepto jurídico-político de Estado, tal y como ahora lo entendemos, en su tratado El Príncipe (de 1513) al afirmar que todos los Estados, todas las dominaciones que han ejercido y ejercen soberanía sobre los hombres, han sido y son repúblicas o principados.

En aquella Europa que despertaba de la Edad Media dispuesta a descubrir medio mundo, el Estado surgió como un elemento nuevo en contraposición con los viejos reinos medievales donde la autoridad de los monarcas se superponía –y, la mayor parte de las veces, se enfrentaba– a una multitud de leyes, fueros, costumbres y jurisdicciones (real, feudal, nobiliaria, eclesiástica...) en detrimento de un verdadero Estado que tuviera un poder preeminente sobre cualquier otra razón.

Su obra El Príncipe fue el punto de partida para que otros autores empezaran a plantearse la llamada razón de Estado: por un lado, en 1589, el piamontés Giovanni Botero (1544-1617) reflexionó sobre los cambios que suponía el paso de una economía feudal a otra mercantil y cómo afectaba este cambio a la transformación de las pequeñas repúblicas y principados italianos (su administración de justicia, el gobierno municipal, los impuestos, el ejército, etc.) pero manteniendo una postura contraria a Maquiavelo, Botero defendía la recuperación de los valores éticos y religiosos para lograr el buen gobierno; y, por otro lado, el francés Jean Bodin [españolizado como Juan Bodino (¿1529?-1596)] también abogó por un Estado fuerte y absoluto, aunque –en función de quien tuviera el poder– se podían adoptar las siguientes formas de gobierno: monarquía (si la soberanía residía en un solo príncipe), aristocracia (si en ella participaba una parte del pueblo) y democracia (si participaba la mayor parte del pueblo). En su opinión, era el monarca quien debía gobernar, impartiendo justicia mediante sus propias leyes; no tendría ningún superior por encima de él, sería el titular de la soberanía (de ahí que a los reyes aún se les llame soberanos) y sólo estaría sometido a las leyes fundamentales que no podría infringir. Con este planteamiento, no es extraño que la monarquía francesa alcanzara su mayor apogeo con Luis XIV y aquella frase que se le atribuye al rey sol: El Estado soy yo.

Lógicamente, antes de que Maquiavelo, Botero o Bodino formulasen estas propuestas, los Estados ya existían sólo que no se les llamaba así ni nadie se había planteado este debate: las primeras ciudades-estado de Mesopotamia en torno a los ríos Tigris y Éufrates, las polis griegas y sus colonias por el Mediterráneo (Platón ya hablaba de las ciudades como la morada común de los hombres), el antiguo Egipto, el imperio azteca o la China de la dinastía Qin ya se estructuraban, en gran medida, de acuerdo con los tres elementos típicos de un Estado: 1) El pueblo (la población) como elemento humano; 2) El territorio, como elemento geográfico; y 3) El poder: como autoridad que se ejerce sobre el pueblo en aquel territorio; con el tiempo, este concepto enlazó con la idea de la soberanía que reside en el pueblo y que se ejerce por medio de sus órganos representativos.

Eddie Ramírez: Los responsables del paro cívico

Eddie Ramírez: Los responsables del paro cívico:


El régimen intenta cambiar la historia apoyado en la mala memoria de muchos y en la posición acomodaticia de algunos, por lo que un nuevo aniversario del paro cívico del 2 de diciembre del 2002 es propicio para refrescar lo hechos.

Recordemos que a pesar de la crisis política, el oficialismo consideró como de simple diálogo la Mesa de Negociación y Acuerdos, al frente de la cual estaba el Secretario General de la OEA. Entre las opciones se consideró la realización de un referendo consultivo no vinculante, preguntando al electorado si deseaba la continuación de Chávez en la presidencia; reforma constitucional para adelantar la elección presidencial y renuncia voluntaria del presidente.

La oposición recogió las firmas requeridas para el referendo consultivo, pero el mismo fue saboteado por el oficialismo

A la solicitud democrática, el teniente coronel respondió con más represión, la toma de la Policía Metropolitana, la militarización de Caracas y la negativa a establecer una Comisión de la Verdad para investigar la masacre del 11 de abril.

Para presionar por una solución pacífica consultada a los ciudadanos en un referendo, todos los partidos políticos integrantes de la Coordinadora Democrática, la CTV, Fedecámaras y ONG tales como Queremos Elegir, Ciudadanía Activa y Movimiento 1011 apoyaron la convocatoria a un paro cívico, solo después de comprobar que el régimen no aceptaría una salida electoral. Los petroleros no lo convocamos, pero individualmente nos sumamos después que se desencadenó.

Los atropellos del régimen a la Constitución, especialmente a los derechos de propiedad y a los derechos humanos, acaloraron los ánimos de los ciudadanos. En Pdvsa, desde los sucesos del abril la situación era muy tensa por los intentos de los rojos de tomar la empresa.

Quien esto escribe había entregado su cargo en octubre por tener aprobada la jubilación (la cual después me fue negada), pero me consta que tanto Juan Fernández, como Horacio Medina se reunieron con Alí Rodríguez para intentar parar los abusos de los chavistas en Pdvsa, pero fue en vano. Alí, tal y como lo declaró recientemente el de Sabaneta, tenía órdenes de “tomar esa colina”, es decir Pdvsa.

El paro no fue general como se esperaba ya que el régimen había movido sus fichas. Inicialmente los petroleros solo detuvieron las labores administrativas; las represalias en Chuao, la creación de un Plan de Contingencia paralelo, la militarización de las instalaciones, la presencia de círculos violentos y el despido de los gerentes operacionales desencadenaron la gradual paralización de la industria.

Los talibanes impidieron el regreso de algunos trabajadores e iniciaron los despidos masivos, incluyendo a personal que estaba de vacaciones o de reposo médico.

Entre los demócratas hubo posiciones a favor del paro y otros advirtieron de los peligros del mismo. Algunos de los que después lo criticaron o que tratan de marcar distancia del mismo, inicialmente lo apoyaron o guardaron silencio.

Los petroleros teníamos excelentes condiciones socio-económicas y estabilidad laboral, pero en defensa de principios y valores nos sumamos al paro cívico.

El teniente coronel y Alí Rodríguez son los responsables del mismo. El lenguatón exacerbó la paciencia de los ciudadanos en general y el guerrillero la de los ciudadanos petroleros.

Como en botica: El régimen apoya a sus violentos en la UCV ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com



Rocío San Miguel: Para los 32 presidentes

Rocío San Miguel: Para los 32 presidentes:



Estimados presidentes, bienvenidos a Venezuela, tendrán ustedes el privilegio durante su permanencia en la capital de la República de gozar de la seguridad que les proporcionaran las instalaciones militares del Fuerte Tiuna. Un complejo castrense que dispone de 5.630 hectáreas de Zona de Seguridad y abarca, para que tengan idea de las dimensiones, el municipio Libertador del Distrito Capital y los municipios Baruta y Guaicaipuro del Estado Miranda suficientes para impedir el ingreso de cualquier persona que se le ocurra ir a manifestar o hacerles notar la grave situación que estamos padeciendo los venezolanos.

Allí se estarán tranquilos, pues se trata de un recinto en el que cada vez que quiere dársele algo de distracción al aire libre a los mandatarios extranjeros que vienen a la capital, se les encierra allí. En efecto, son celebres los partidos de beisbol que el comandante Fidel ha realizado allí con el comandante Chávez, en un estadio especialmente construido a tal fin, conocido como “Chávez-estadium” con monumento al actual Presidente de Venezuela incluido.

Le advierto que a cualquiera de nosotros nos encantaría manifestar en los alrededores de Fuerte Tiuna en ocasión de vuestra visita, para llamar la atención de la autocracia que en esta tierra de gracia se vive, y hacerlo como lo hacen los indignados del mundo en el corazón de Nueva York, Madrid, Londres o cualquier ciudad del mundo. El problema es que si se nos ocurre ejercer el derecho a la protesta pacífica, consagrado en la Constitución, el pacto internacional de derechos civiles y políticos o el pacto interamericano de igual nombre, nos aplican el régimen penal previsto en la Ley de Seguridad de la Nación, que establece de 5 a 10 años de prisión, como ya se lo han aplicado a sindicalistas o estudiantes que manifiestan contra los abusos de este gobierno. Que quede claro, el problema no es con ustedes, aunque muchos de los 32 presidentes y jefes de Estado que nos visitarán tienen graves déficit de respeto a la democracia y los derechos humanos en sus países. El problema para los venezolanos es que al final de show, vuestra visita servirá para legitimar y consolidar esta autocracia.

Chávez se moverá tranquilo en las instalaciones de Fuerte Tiuna, de hecho dormirá estos días, en la que fue la casa histórica del ministro de la Defensa en la montana, rodeado hasta los dientes de seguridad y ocupado de verse lo mejor posible en sus circunstancias físicas.

No esperamos, los críticos, disidentes u opositores del actual Gobierno venezolano, solidaridades automáticas a la causa de la democracia y de respecto a los derechos humanos que día a día incansablemente exigimos a este gobierno. Es más, estamos conscientes que algún negocito vendrán muchos de ustedes en el fondo a realizar utilizando la plataforma de la cumbre del Celac.

Solo esperamos que estén atentos al ruido de las cacerolas que en protesta contra este gobierno se escucharan en toda Caracas este viernes 2 de diciembre a las 8 de la noche. Esta será nuestra protesta y el símbolo de indignación de este país con lo que está pasando en Venezuela.

rociosm@cantv.net