lunes, 19 de marzo de 2012

El asesinato de la joven Karen

El asesinato de la joven Karen: Artículo de Asdrúbal Aguiar hoy en El Universal. Lo reproducimos porque lo consideramos un impresionante resúmen de los crímenes del régimen.
ASDRÚBAL AGUIAR| ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
lunes 19 de marzo de 2012 12:00 AM
El asesinato de la hija del cónsul de Chile, Karen Berendique, de 19 años, quien junto a su hermano pasa ante un operativo del Cicpc -policía judicial- y al no detenerse es acribillada, desnuda la indefensión de la ciudadanía ante el desbordamiento de los cuerpos de seguridad del Estado.

Hay falta de ejemplo desde el vértice oficial, de jefaturas adiestradas, de funcionarios entrenados en el uso de la fuerza y respeto de los derechos humanos para la aplicación de la ley; no hay controles. Se instalan en Venezuela, durante estos 13 años, un Estado patológicamente criminal y la impunidad, salvo cuando se persigue a los enemigos del proceso.

¡Y es que para colmo, lo que intenta corregirse desde 1958 y en 1969 dentro de las policías, es decir, impedir su uso para fines políticos o personales, es revertido y hecho virtud por obra de un gendarme enfermo, quien aspira que los grupos armados -incluidos los paraestatales- sean revolucionarios y chavistas!

Hace horas el oficial naval quien comanda la tropa que forma el pasillo de honor para la recepción del gendarme en su vuelta desde La Habana, se dirige a éste voz en cuello y declara ser antiimperialista, revolucionario y chavista. De modo que, si el propio Jefe del Estado se sirve de las armas para sus fines, todos y quienes usan de las armas mal pueden entender que sólo sirven a la ley. Afirmarlo no es irresponsable. Los hechos constituyen máxima de la experiencia.

En 1999 el gendarme ordena a las FFAA, al asumir el poder, no impedir las invasiones de propiedades por el pueblo, y a la par autoriza a su jefe de Inteligencia para que pacte "nuevas" relaciones con la narco-guerrilla colombiana. En 2000 el Ministro del Interior protesta las informaciones de prensa que dicen sobre el incremento de los delitos. En 2001 el gendarme ahora le pide al pueblo que se haga justicia por sus manos, ante los ataques que recibe de la prensa; y juramenta los Círculos Bolivarianos. En 2002 ocurre la Masacre de Miraflores, por omisión presidencial, y pierden la vida 20 venezolanos y otro centenar es herido por balas; y los pistoleros de Puente Llaguno, grabados en acción, los perdona la Justicia bajo protesta del fiscal Danilo Anderson.

En 2003 es secuestrado el ex gobernador opositor Sergio Omar Calderón, y EEUU le pide al gendarme resuelva el asunto. En 2004 este anuncia su decisión de armar al pueblo para la defensa de la revolución, y el Alcalde Mayor electo, Juan Barreto, arma e incorpora como policías sin uniforme a los miembros de la guerrilla urbana instalada en el barrio 23 de Enero. Seguidamente es asesinado el Fiscal Danilo Anderson en zona previamente acordonada por la policía, y a los pocos días el propio Cicpc asesina a quienes pueden ser testigos en la trama de un hecho que adquiere ribetes de terrorismo de Estado. Acribillan al abogado Antonio López Castillo en la Plaza Venezuela de Caracas y aparece abatido, en un hotel de Barquisimeto, el abogado Juan Carlos Sánchez, quien antes es torturado en los sótanos de la policía política. En 2005, jóvenes estudiantes de la Universidad Santa María son ajusticiados por funcionarios del Cicpc, quienes les dan la voz de alto. En 2006 los hermanos Faddoul son ajusticiados con tiros en la cabeza, luego de que una alcabala policial "fantasma" los secuestra; y también es asesinado el editor italiano Filippo Sindoni por funcionarios policiales y un coronel.

En 2009 es evidente la penetración del Poder Judicial, la Fiscalía y el Cicpc por la banda de Los Enanos. En 2010, el líder de la banda Los Invisibles se evade del Cicpc, quedando al descubierto sus vínculos con funcionarios del mismo. En 2010 es asesinado el editor Israel Márquez, del diario 2001, con armas "robadas" al citado Cicpc, según lo admiten las autoridades.

En 2011 se destapa la cloaca y se cierra el círculo abierto en 1999. El narcotraficante Walid Makled, quien mantiene lazos comerciales con el gobierno durante 8 años, confiesa mantener en nómina -de un millón de dólares- a generales y coroneles, y sostener estrechas relaciones con ministros, gobernadores y diputados de la revolución.

Y en 2012, luego de constatarse que el narcotraficante de marras posee credenciales que le otorga el ex Coronel Eladio Aponte Aponte, magistrado del Tribunal Supremo de Justicia y cabeza de su Sala Penal, el escándalo es tal que el Poder Moral pide a la Asamblea lo investigue, pero aquél opta por jubilarse, cómodamente. Entre tanto Los Invisibles vuelven a las suyas y secuestran al embajador de México.

Los homicidios suben por las escaleras, desde 4.500 en 1998 hasta 18.000 para 2011, no por azar. Es el año, éste, en el que ocurren los hechos de violencia en la cárcel de Yare II, cuya mafia cede solo y una vez que negocia con ella el teniente Diosdado Cabello, hoy presidente de la Asamblea Nacional. El jefe de aquélla toma las de Villadiego, abandona las rejas sin que lo detenga alcabala alguna.

¡Que Dios compense a la joven Karen!

correoaustral@gmail.com

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